La agricultura utiliza agroquímicos como fertilizantes, herbicidas e insecticidas para maximizar los rendimientos de las cosechas. Estos productos químicos tienen impactos ambientales como la contaminación del agua y la interrupción del equilibrio ecológico, e impactos sociales como posibles pérdidas de nutrientes en los alimentos y efectos psicológicos negativos en las personas. La agricultura orgánica busca alternativas sin el uso de agroquímicos para proteger la biodiversidad y manejar de forma ecológica