Los tejidos animales se clasifican en epiteliales, conectivos, musculares y nerviosos. Los epiteliales recubren superficies y glándulas, los conectivos unen tejidos y forman sangre y linfa, los musculares producen movimiento, y los nerviosos transmiten información. Cada tejido tiene tipos específicos con funciones como protección, secreción, soporte, contracción y conducción de impulsos nerviosos.