El arbitraje es un método de resolución de controversias fuera de la justicia ordinaria, que ha evolucionado desde su origen en el derecho romano hasta convertirse en una herramienta esencial en el ámbito internacional, particularmente en la resolución de conflictos entre inversionistas y estados. En Venezuela, la Ley de Arbitraje Comercial de 1998 impulsó su desarrollo, aunque el uso ha sido limitado. El arbitraje internacional moderno, apoyado por tratados bilaterales de inversiones, busca proteger los intereses económicos, limitando las potestades soberanas de los estados.