El documento resume la evolución del arte romano desde sus orígenes hasta el periodo imperial, destacando tres periodos: la Monarquía, la República y el Imperio. Describe las principales características del arte romano, incluyendo su arquitectura, urbanismo, escultura y cómo asimiló influencias de las culturas etrusca y griega. También resalta algunos ejemplos notables de obras arquitectónicas romanas como el Panteón, el Coliseo y el acueducto de Segovia.