El documento define el término "liberalismo teológico" y describe sus características principales. Se originó a fines del siglo XIX con el deseo de adaptar las ideas religiosas a la cultura moderna. Los liberales sostienen que el cristianismo siempre se ha adaptado a nuevas situaciones culturales y que las doctrinas deben someterse a la razón y la experiencia. Rechazan ver la Biblia como infalible o sobrenatural.