El documento resume el proceso de formación del canon del Nuevo Testamento entre los siglos I y IV d.C. En los primeros dos siglos, los escritos del Nuevo Testamento se difundieron y citaron ampliamente entre los padres de la Iglesia. En el siglo II, se estableció un canon parcial, aunque hubo divergencias. En los siglos III y IV, los concilios y padres de la Iglesia fijaron definitivamente el canon de 27 libros que conocemos hoy.