Las termocuplas son sensores de temperatura comunes en la industria, compuestas por dos metales distintos que generan un voltaje proporcional a la temperatura en su unión. Existen diversos tipos, siendo las más utilizadas las tipo J y K, cada una con aplicaciones específicas en diferentes sectores industriales. La linealización del voltaje y la compensación de cero son esenciales para obtener lecturas precisas de temperatura.