Tintín viaja a África para hacer un reportaje. Allí se ve envuelto en varias aventuras, siendo atacado por animales salvajes y tribus locales. Un polizón trata de asesinarlo por orden de Al Capone para evitar que descubra su tráfico ilegal de diamantes. A pesar de los peligros y engaños, Tintín logra salir airoso y continuar con su trabajo periodístico.