La tipografía se originó en Babilonia como pictogramas y se desarrolló en Egipto con la creación de tres alfabetos. En el siglo XV, Johannes Gutenberg inventó la imprenta, permitiendo la reproducción masiva de textos. La Escuela Bauhaus introdujo teorías funcionales en tipografía en el siglo XX, destacando la fuente Bayer Universal. La tipografía es fundamental para transmitir mensajes de forma clara y elegante.