El documento clasifica los tipos de estados en función de quién tiene el poder político y cómo lo ejerce. Los estados democráticos se caracterizan por permitir que los ciudadanos participen en política a través de elecciones libres y periódicas, tener una separación de poderes entre las ramas legislativa, ejecutiva y judicial, y garantizar el estado de derecho. Las dictaduras se caracterizan por concentrar todo el poder político en una sola persona, grupo militar, étnico o religioso.