El autor reflexiona sobre la tolerancia e intolerancia en la sociedad actual, expresando su malestar ante la violencia y falta de respeto que observa en el tráfico y la vida diaria. A pesar de su desesperanza, reconoce que hay muchas personas que, a pesar de la violencia, aún abogan por el respeto y la tolerancia en sus diferencias. Menciona ejemplos como las comunidades LGBTQ+ y las creencias religiosas, señalando que la solución a los conflictos comienza en la aceptación y la búsqueda de alternativas pacíficas.