La Batalla de Trafalgar ocurrió el 21 de octubre de 1805 cerca del cabo Trafalgar en España. La flota británica al mando de Horatio Nelson derrotó a la flota combinada franco-española, asegurando así el dominio británico de los mares por el siglo XIX. La victoria británica resultó en la pérdida de la mayoría de los barcos franceses e españoles y miles de bajas, mientras que también consolidó el liderazgo de Gran Bretaña en el poder naval global.