El tratamiento de efluentes domésticos es un proceso bioquímico realizado por microorganismos en entornos aerobios y anaerobios, afectando la eficiencia del tratamiento. Se producen tres tipos básicos de transformaciones bioquímicas: eliminación de materia orgánica soluble, digestión de materia orgánica insoluble y transformación de materia inorgánica. Los sistemas de tratamiento aerobios y anaerobios están diseñados para romper y estabilizar la materia orgánica, optimizando la reducción de la demanda bioquímica de oxígeno y la eliminación de nitrógeno.