El tumor de Wilms es un cáncer infantil que se origina en las células del riñón. Representa alrededor del 5% de los cánceres pediátricos. Los síntomas incluyen una masa abdominal, hinchazón, hematuria y fiebre. El diagnóstico se realiza mediante ecografía, tomografía computarizada, resonancia magnética y análisis de sangre y orina. El tratamiento implica cirugía, quimioterapia y radiación para extirpar el tumor y prevenir metástasis.