Las elecciones de 1940 en México estuvieron marcadas por irregularidades e irregularidades que provocaron decenas de muertes. Manuel Ávila Camacho asumió la presidencia bajo el lema de la unidad nacional. Su gobierno promovió el crecimiento económico y la estabilidad política durante este período. México también entró a la Segunda Guerra Mundial al lado de los Aliados en 1942, lo que impulsó aún más su industrialización.