El documento explora la conexión entre la unidad y el reiki a través de diversas disciplinas como la física cuántica y la psicología, destacando las teorías de David Bohm y Carl Jung sobre el orden implicado y la interconexión de la conciencia. Se propone que la realidad no es fragmentada, sino una totalidad holográfica donde todos los seres están intrínsecamente conectados a nivel cuántico. Además, se menciona la importancia de modificar la red neuronal y la conciencia para generar un impacto en la realidad compartida.