El documento presenta una historia sobre la implementación del agilismo en el diseño UX, destacando la evolución a través de varias fases y la importancia de la comunicación y la aceptación de la incertidumbre. Se menciona que el agilismo ayuda a reducir desperdicios y mejora la colaboración entre desarrolladores y diseñadores. Concluye que ser ágil implica comprometerse, ser humilde y disfrutar del proceso creativo.