La teoría de la deriva continental propone que los continentes originalmente estuvieron unidos en un supercontinente llamado Pangea, pero que con el tiempo Pangea se fracturó y los continentes comenzaron a separarse, cambiando la configuración de la Tierra. Existen evidencias geológicas como secuencias similares de rocas y franjas magnéticas en los bordes de los continentes, así como fósiles idénticos encontrados en diferentes continentes, que apoyan esta teoría. Según el modelo de placas tectónicas, la litosfera