Los tres textos analizan la pintura de Velázquez desde perspectivas diferentes. Ortega destaca el carácter fantasmagórico de sus figuras y su alejamiento del estilo español tradicional. Zambrano incorpora a Velázquez a la corriente artística española para resaltar su excepcionalidad al abandonar su originalidad. Gaya ve en Velázquez a alguien que va más allá del arte para acceder a la esencia de las cosas y transmitir vida a través de su obra. Los tres coinciden en señalar la singular