El documento describe la vida consagrada como un don de Dios para la Iglesia y la humanidad. Las personas consagradas son signos del Espíritu Santo y promueven una sociedad más justa y fraterna al servir a los pobres y pequeños. El logo para el Año de la Vida Consagrada representa estos valores a través de símbolos como la paloma, las aguas y las estrellas. El lema "Vida Consagrada en la Iglesia hoy: Evangelio, Profecía y Esperanza" enfatiza la identidad y misión