El documento describe el carisma de la fundadora Madre Eugenia Ravasco como una herencia espiritual para la congregación religiosa. El carisma proviene de la inspiración original de la fundadora y transmite la vida de Cristo y María a los miembros. Para vivir fielmente el carisma, los miembros deben encarnar el dinamismo interno a través de la conversión, interioridad y discernimiento espiritual. El carisma también debe transmitirse a la Iglesia y a aquellos a quienes la congregación sirve, como una fuer