El informe examina el progreso de los países en prevenir la violencia contra los niños y ofrece un punto de referencia para monitorear el logro de los objetivos de desarrollo sostenible relacionados hasta 2030, enfocándose en siete estrategias respaldadas por evidencia como implementar leyes, fomentar valores, brindar apoyo a padres, aumentar ingresos, mejorar servicios de apoyo y educación.