Los pueblos prerromanos.
Tartessos, íberos y celtas.
José Carlos
García González
Prof. de la
Sección Bilingüe
de Poznan.
Tartessos.
• La información que tenemos
sobre Tartessos es muy escasa
y se debe a algunas fuentes
griegas y romanas y unos...
Tartessos.
• Este “reino de Tartessos” tiene
sus comienzos en el primer
milenio a.C., aunque no se
desarrolla totalmente h...
Tartessos.
• Según las fuentes escritas,
Tartessos tenía una economía
agrícola y ganadera muy
próspera y conoció un gran
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• A partir del siglo VI a.C. Tartessos
entra en una fase de decadencia y, a
partir del siglo V a.C., desaparece...
Los íberos.
• Los íberos eran descendientes de
los pobladores neolíticos de la
costa mediterránea. Agrupados en
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Los íberos.
• Podemos situar los
orígenes de la cultura
ibérica hacia mediados
del primer milenio a.C.
• La cultura ibéric...
Los íberos.
• Los íberos presentan una cultura
más o menos homogénea,
marcada por las influencias
griegas y cartaginesas.
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Los íberos.
• Esta rica economía y el interés de otros
pueblos mediterráneos en el comercio de
metales y materias primas, ...
Los íberos.
• Era, por tanto, una sociedad
con una élite militar que
debía tener también el poder
económico, controlando a...
Los íberos.
• Se trata, por tanto, de una
cultura muy desarrollada,
que utilizaba moneda y
escritura propias y que
llegó a...
Los celtas.
• Los celtas ocupaban el centro,
norte y oeste peninsular (es
decir, toda la Península Ibérica
menos el levant...
Los celtas.
• Los orígenes de los
pueblos celtas se remontan
a Los pueblos
indoeuropeos, que
comienzan a atravesar los
Pir...
Los celtas.
• Los celtas eran agricultores y
ganaderos, con una agricultura de
secano y una gran importancia de la
ganader...
Los celtas.
• Tenían una cultura guerrera: los
saqueos y el pillaje con los pueblos
vecinos eran frecuentes; además,
tenía...
Los celtas.
• No existían gobernantes que
dictaran leyes, sino caudillos
militares y consejos de
ancianos. El poder se
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Iberos y celtas en la Península Ibérica

  1. 1. Los pueblos prerromanos. Tartessos, íberos y celtas. José Carlos García González Prof. de la Sección Bilingüe de Poznan.
  2. 2. Tartessos. • La información que tenemos sobre Tartessos es muy escasa y se debe a algunas fuentes griegas y romanas y unos pocos descubrimientos arqueológicos. • Se trata de una ciudad o Estado, muy desarrollado según las fuentes antiguas, cuyo eje central se sitúa en el valle del Guadalquivir, extendiendo su influencia por la Andalucía occidental y el sur del actual Portugal.
  3. 3. Tartessos. • Este “reino de Tartessos” tiene sus comienzos en el primer milenio a.C., aunque no se desarrolla totalmente hasta el 750 y mantuvo relaciones comerciales con fenicios y griegos. • Su etapa de mayor esplendor corresponde con los siglos IX y VII a.C., etapa en que los fenicios se asentaron en las factorías costeras para adquirir metales (oro, plata, hierro y estaño) a cambio de productos elaborados que compraba la élite de Tartessos.
  4. 4. Tartessos. • Según las fuentes escritas, Tartessos tenía una economía agrícola y ganadera muy próspera y conoció un gran desarrollo de la minería y del comercio, convirtiéndose en un centro fundamental del comercio de metales al dominar los yacimientos mineros de Riotinto y Sierra Morena. • Los intercambios comerciales con los fenicios y con los griegos debieron contribuir a la evolución de la sociedad tartessica, que se vio influenciada a nivel cultural y socioeconómico. • El reino de Tartessos alcanzó gran fama de prosperidad en el mundo antiguo por sus riquezas por su activo comercio que conectaba con el Próximo Oriente, Grecia y las Islas Británicas.
  5. 5. Tartessos. • A partir del siglo VI a.C. Tartessos entra en una fase de decadencia y, a partir del siglo V a.C., desaparecen las referencias a Tartessos como reino y los textos empiezan a denominar la región como Turdetania. • Entre las causas de la desaparición de Tartessos existen varias posibilidades: por un lado, el posible agotamiento de las vetas de mineral que explotaban; por otro, la sustitución de los fenicios por los cartagineses como potencia comercial en el Mediterráneo occidental, cartagineses que llevarán a cabo una política más agresiva, tendente a dominar la ruta de los metales; tensiones sociales dentro del reino de Tartessos…
  6. 6. Los íberos. • Los íberos eran descendientes de los pobladores neolíticos de la costa mediterránea. Agrupados en tribus independientes, hablaban variantes de una misma lengua pre- indoeuropea y que compartían rasgos culturales comunes. • El término íberos, por lo tanto, agrupa a pueblos muy diversos: turdetanos, layetanos, ilergetes, edetanos…, pero que guardan cierta homogeneidad cultural, ciertas características comunes frente a los pueblos celtas que pueblan el resto de la Península.
  7. 7. Los íberos. • Podemos situar los orígenes de la cultura ibérica hacia mediados del primer milenio a.C. • La cultura ibérica se extendía por todo el área levantina, desde Pirineos hasta Cádiz (aunque su zona de influencia abarca una importante franja interior, desde el Valle del Ebro al Guadalquivir).
  8. 8. Los íberos. • Los íberos presentan una cultura más o menos homogénea, marcada por las influencias griegas y cartaginesas. • Aunque también eran ganaderos, la economía era de base agrícola (trilogía mediterránea: cereales, vid y olivo), con utensilios agrícolas muy desarrollados. • También era muy importante la minería y metalurgia y, además, fabricaban productos artesanales como la cerámica, muy elaborada y con influencias orientales.
  9. 9. Los íberos. • Esta rica economía y el interés de otros pueblos mediterráneos en el comercio de metales y materias primas, llevará a los íberos a desarrollar un comercio muy activo, con relaciones comerciales con áreas muy alejadas: griegos, fenicios, cartagineses… • En este contexto, entre los siglos V y III a.C., los pueblos íbero llegaron a un elevado grado de desarrollo social y político. Aunque eran sociedades tribales, la mayoría estaban dirigidos por una élite aristocrática que controlaba la producción campesina y ejercía su dominio mediante la fuerza militar.
  10. 10. Los íberos. • Era, por tanto, una sociedad con una élite militar que debía tener también el poder económico, controlando así el poder político. No llegarán a generarse auténticos reinos, aunque durante la conquista romana se llegó a alianzas entre tribus, formándose ejércitos confederados al mando de un caudillo común. • La exaltación de los valores guerreros se ve en las tumbas, con ajuares funerarios con gran cantidad de armas (como la famosa falcata ibérica).
  11. 11. Los íberos. • Se trata, por tanto, de una cultura muy desarrollada, que utilizaba moneda y escritura propias y que llegó a construir ciudades extensas, amuralladas y situadas en zonas altas. Se ve incluso, cierto desarrollo de la planificación urbana • También tenían una religión compleja, con exvotos, ofrendas y con multitud de dioses. También a nivel religioso de hace evidente las influencias fenicias, griegas y cartaginesas.
  12. 12. Los celtas. • Los celtas ocupaban el centro, norte y oeste peninsular (es decir, toda la Península Ibérica menos el levante y el sur mediterráneo). • En realidad se trata de un conjunto muy variado de pueblos, con culturas bastante diversas y que no forman una verdadera cultura homogénea, aunque sí tienen ciertos rasgos comunes. • En general, al estar alejada de la influencia de los colonizadores fenicios, griegos y cartagineses, el área celta estaba más atrasada. • No obstante, había grandes diferencias de desarrollo entre unos pueblos y otros: los más cercanos a los pueblos íberos estaban algo más desarrollados, mientras que los más lejanos, especialmente los del norte (galaicos, astures, cántabros y vascones) tenían un bajo nivel de desarrollo debido a su aislamiento geográfico. • Pese a todo, los celtas realizaron algunas aportaciones importantes: en primer lugar, su lengua, de origen indoeuropeo; además, conocían el arado y tenían una ganadería bastante desarrollada; finalmente, también extendieron el uso del hierro.
  13. 13. Los celtas. • Los orígenes de los pueblos celtas se remontan a Los pueblos indoeuropeos, que comienzan a atravesar los Pirineos en el I milenio a.C., pero no será hasta los siglos VIII y VI a.C., cuando gentes de origen indoeuropeo aparecen asentados en la mayor parte de la Península Ibérica, mezclándose con los pueblos preexistentes. Es a estos pueblos a los que llamamos celtas.
  14. 14. Los celtas. • Los celtas eran agricultores y ganaderos, con una agricultura de secano y una gran importancia de la ganadería, tal y como atestigua el arte, como el ejemplo de los verracos. • Sin embargo, tenían una metalurgia del hierro bastante avanzada, al igual que la artesanía textil. • Su mayor aislamiento hizo que el comercio fuera escaso y sin moneda. No tendrán moneda ni escritura propia (comenzarán a usar moneda y escritura cuando empiecen a tener contacto con los romanos).
  15. 15. Los celtas. • Tenían una cultura guerrera: los saqueos y el pillaje con los pueblos vecinos eran frecuentes; además, tenían instituciones guerreras como el hospitium y la clientela. • Los ajuares con armas y los testimonios de los historiadores evidencian también el carácter guerrero de la sociedad celta. • En cuanto sus estructuras sociales eran muy primitivas y se basaban en grupos de parentesco como clanes y linajes. Su organización social era tribal, basada en lazos de sangre y dirigida por una élite de guerreros.
  16. 16. Los celtas. • No existían gobernantes que dictaran leyes, sino caudillos militares y consejos de ancianos. El poder se basaba en gran medida en el prestigio personal. • En cuanto a las leyes, no estaban escritas, sino que se respetaba la costumbre (leyes consuetudinarias). • Finalmente, hay que decir que los castros celtas (siempre amurallados), pocas veces llegaban a formar verdaderas ciudades.

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