INFORME DE RESULTADOS DEL ESTUDIO
MAGNITUD DE LA RELACIÓN
ENTRE DELITO Y DROGAS
abril de 2008
1.- RELACION ENTRE DELITO Y DROGAS, ELEMENTOS DE DIAGNÓSTICO
En cumplimiento de su misión institucional y en el marco de l...
GRÁFICO 1: Porcentaje de consumo alguna vez en la vida, en el mes previo al
delito y consumo problemático (abuso) de droga...
CUADRO N°1: Prevalencias de consumo y abuso de drogas en población
adolescente infractora y población penal adulta1
Poblac...
y existe evidencia complementaria que el infractor tiene antecedentes de
abuso y/o dependencia hacia las drogas.
c) Delito...
No existen grandes diferencias entre adolescentes y población mayor de edad en
los delitos cometidos para comprar o provee...
GRÁFICO 4: Porcentaje de delitos relacionados con drogas ilícitas por sexo, edad
y zona geográfica
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GRÁFICO 5: Porcentaje de delitos relacionados con drogas ilícitas o con alcohol y
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edad y zona geográfica
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GRÁFICO 9: Porcentaje de consumo frecuente de drogas, alguna vez en la vida o
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GRÁFICO 10: Porcentaje que declara tráfico de drogas como delito actual y
que no ha cometido ningún otro delito*, por sexo...
GRÁFICO 11: Porcentaje que declara tráfico de drogas como delito actual y
que ha cometido robos simples, por sexo y grupos...
El aporte de CONACE se materializa tanto desde la perspectiva de la prevención
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2.3. Programa Prevenir en Familia, con una cobertura de 55.000 familias al año.
Destinado a fortalecer las habilidades par...
número de 19 - fueron ejecutados por ONGs y entidades ligadas a las Iglesias, y
fueron complementados por un fondo intermi...
relación delito/drogas, sin perjuicio de que las iniciativas locales deben mostrar
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bajo la denominación de “Suspensión condicional de procedimiento por
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No se trata en este caso de una experiencia piloto, sino de una política de
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se hagan en drogas serán en vano. La preocupación específica por el
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ANEXO
LA PROBLEMÁTICA DE LAS DROGAS Y EL ROL DE
CONACE
Para el Gobierno de Chile, el fenómeno de las drogas no es un hecho...
docentes y directivos y la participación de toda la comunidad escolar. Colegios particulares
pagados también han optado po...
través del programa PREVIENE, cada año CONACE convoca a las organizaciones sociales al
Fondo Concursable de Proyectos Comu...
Especial de Usuarios de Sustancias Químicas Controladas que el Ministerio del Interior, a
través de CONACE, a dispuesto pa...
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  1. 1. INFORME DE RESULTADOS DEL ESTUDIO MAGNITUD DE LA RELACIÓN ENTRE DELITO Y DROGAS abril de 2008
  2. 2. 1.- RELACION ENTRE DELITO Y DROGAS, ELEMENTOS DE DIAGNÓSTICO En cumplimiento de su misión institucional y en el marco de la Estrategia Seguridad Pública, CONACE ha incorporado diversos estudios sobre la relación entre la comisión de delitos y el fenómeno de las drogas, para promover iniciativas y programas que –desde las políticas públicas de drogas - contribuyan a combatir la incidencia y reincidencia del delito. No obstante lo anterior, para los fines de este informe se ha seleccionado la investigación más actual sobre este tema: “Magnitud de la Relación Delito y Drogas”, realizada por CONACE en conjunto con Gendarmería de Chile, en la población penal adulta durante el segundo semestre del año 2007. Sin embargo, con el fin de tener una visión sobre la Población Infractora Adolescente, también se presentan algunos resultados de un estudio realizado por SENAME en el año 2006. Ambos estudios están basados en una metodología de auto-reporte y confirman que el compromiso con alcohol y drogas ilícitas en población infractora de ley es extremadamente alto. 1.1. Magnitud del consumo de drogas en población infractora de ley adolescente y adulta Los resultados del estudio de SENAME indican que en el caso de adolescentes infractores las prevalencias del consumo “alguna vez en la vida” son de 78% en marihuana y de 48% en pasta base/cocaína. Tales prevalencias son considerablemente altas, sobre todo si las comparamos con la población escolar tradicional (14 a 18 años), con prevalencias de vida de 27% y 8% para marihuana y pasta base/cocaína respectivamente. Si consideramos a la población de adolescentes infractores en el “mes antes de cometer el delito”, los reportes de uso y consumo problemático de drogas son igualmente muy altos. El 52% de los adolescentes infractores usó marihuana y el 25% usó pasta base o cocaína en el mes previo al delito. Asimismo, el 28% era abusador de marihuana y el 14% abusador de pasta base o cocaína en el mes previo al delito. Los datos para adolescentes infractores que se encuentran en régimen cerrado o con privación de libertad se asemejan aún más a la condición penitenciaria de la población adulta. En estos casos las estimaciones de uso y abuso de drogas se elevan de manera muy considerable, donde el 46% presenta signos de abuso de marihuana y el 29% signos de abuso de cocaína. 2
  3. 3. GRÁFICO 1: Porcentaje de consumo alguna vez en la vida, en el mes previo al delito y consumo problemático (abuso) de drogas en el mes previo al delito, en población adolescente infractora de Ley 78 52 28 4648 25 14 29 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Prevalencia de vida Prevalencia Mes antes de cometer delito Abuso Mes antes de cometer delito Abuso Mes antes de cometer delito* Marihuana Cocaína o Pasta base *Adolescentes en Sistema cerrado Los datos de CONACE en población penal adulta vuelven a mostrar prevalencias extremadamente elevadas en marihuana y cocaína. Las declaraciones de uso de drogas durante el mes antes de que se cometiera el delito por el cual han sido condenados son de 53% para marihuana y de 42% para cocaína o pasta base. Asimismo, el 27% presentaba signos de abuso de marihuana y el 24% signos de abuso de cocaína o pasta base antes de cometer el delito. GRÁFICO 2: Porcentaje de consumo alguna vez en la vida, en el mes previo al delito y consumo problemático (abuso) de drogas en el mes previo al delito, en población penitenciaria adulta, condenada y en sistema cerrado 83 53 27 70 42 24 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Prevalencia Vida Prevalencia Mes antes de cometer delito Abuso Mes antes de cometer delito Marihuana Cocaína o Pasta base 3
  4. 4. CUADRO N°1: Prevalencias de consumo y abuso de drogas en población adolescente infractora y población penal adulta1 Población infractora adolescente SENAME, 2006 N= 1648 Población penal CONACE, 2007 N=2645 MARIHUANA COCAÍNA/ PASTA BASE MARIHUANA COCAÍNA/ PASTA BASE Prevalencias de vida 78 48 83 70 Prevalencia mes antes de cometer infracción/delito 52 25 53 42 Abuso mes antes de cometer infracción/delito 28 14 27 24 Es importante mencionar que, entre la población mayor de edad, la generación más joven de condenados aparece mucho más involucrada con drogas que la más adulta, lo que sugiere que el problema tiende a adquirir cada vez más envergadura. 1.2. Asociación entre delito y drogas La asociación entre delito y uso de drogas puede estimarse de manera mucho más precisa dentro de los marcos de un modelo internacional de atribuciones o de imputación de causalidad. Conforme a ello, se presume por regla general una relación de causalidad entre delito y drogas2 bajo cuatro amplias categorías que se resumen en las siguientes tres situaciones3 : a) Delitos Sistemáticos: Los cometidos en el marco del funcionamiento de los mercados de drogas ilícitas (en el contexto de operaciones de producción, distribución o comercialización) y/o delitos contra la legislación en materia de drogas (incluyendo el consumo, la posesión, la venta, el tráfico, etc.). b) Delitos compulsivos con fines económicos: Los cometidos para obtener dinero/ bienes/ drogas con el fin de financiar el consumo de drogas 1 Fuente: Estudio Nacional de Consumo de Drogas y Factores Determinantes en Adolescentes Infractores de Ley (Instituto de Sociología, P. Universidad Católica de Chile-SENAME, 2006); Estudio Nacional de Drogas en Población Penal (CONACE, 2007). Datos presentados en porcentajes. 2 No existen estudios que puedan establecer una relación de causalidad directa entre drogas y delitos. 3 Fuente: Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías. Informe Anual 2007. p24. 4
  5. 5. y existe evidencia complementaria que el infractor tiene antecedentes de abuso y/o dependencia hacia las drogas. c) Delitos psicofarmacológicos: Los cometidos bajo los efectos de una sustancia psicoactiva y, al mismo tiempo, se declara que ese delito no se habría cometido si no se hubiese estado bajo los efectos de la droga aludida. Los dos estudios citados han estimado la asociación entre delito/drogas utilizando el mismo modelo de imputación de causalidad. Los resultados muestran que, en términos generales, 25% de las infracciones a la Ley cometidas por adolescentes pueden ser atribuidas al uso de drogas ilícitas, así como el 42% de los delitos cometidos por la población adulta o mayor de edad. Cuando se agrega el uso de alcohol, las cifras suben a 34% y 52% respectivamente. GRÁFICO 3: Porcentaje de delitos relacionados con drogas ilícitas o con alcohol y drogas ilícitas 42 25 52 34 0 20 40 60 80 100 CONACE 2007 (Adultos) SENAME 2006 (Adolescentes) Delitos relacionados con Drogas Delitos relacionados con Alcohol y Drogas No obstante lo anterior, no se puede dejar de mencionar que alrededor del 50% del consumo de drogas y alcohol no está asociado al delito. Comparativamente, en la población penal mayor de edad es considerablemente más alto el delito de Infracción a la Ley de Drogas con relación a la población infractora adolescente, con 13% y 2% respectivamente. Asimismo, se observan diferencias entre adolescentes y mayores de edad en los delitos que se cometen bajo la influencia del alcohol o las drogas, con 11% y 26% respectivamente. 5
  6. 6. No existen grandes diferencias entre adolescentes y población mayor de edad en los delitos cometidos para comprar o proveerse de drogas, con 17% y 21% respectivamente. CUADRO N° 2: Modelos de atribución de causalidad en la relación droga/delito4 Población Infractora Adolescente SENAME, 2006 (%) N= 1648 Población Penal Mayor de Edad CONACE, 2007 (%) N=2645 Delitos de drogas y/o dentro del mercado de drogas 2 13 Cometido el último delito para comprar o conseguir drogas 17 21 Cometido el último delito bajo los efectos de una droga 11 26 Cometido el último delito bajo los efectos del alcohol 14 24 Delitos vinculados con drogas 25 42 Delitos vinculados con alcohol y drogas 34 52 En cuanto a la distribución geográfica, la estimación en población penal adulta muestra que los delitos relacionados con drogas llegan hasta 59% en el norte del país, mientras que en el sur, donde los reportes nacionales de tráfico y consumo son menores, alcanzan al 29%. En términos de diferencias según sexo, el modelo de asociación entre delito y drogas estima que el 59% de los delitos femeninos que han resultado en condenas están vinculados con drogas, contra el 41% de los delitos masculinos. Esta diferencia proviene del mayor compromiso de las mujeres con el delito de tráfico de drogas, pero también en delitos con el fin de conseguir drogas. El citado modelo de asociación muestra asimismo que los delitos relacionados con drogas son igualmente frecuentes en las distintas edades. Sin embargo y siempre entre la población penal adulta, los jóvenes están más vinculados con delitos para conseguir drogas o delitos bajo la influencia de drogas. Por su parte, los adultos con más edad están mucho más vinculados con delitos de tráfico de drogas. 4 Fuente: Estudio Nacional de Consumo de Drogas y Factores Determinantes en Adolescentes Infractores de Ley (Instituto de Sociología, P. Universidad Católica de Chile-SENAME, 2006); Estudio Nacional de Drogas en Población Penal (CONACE, 2007). En porcentajes. 6
  7. 7. GRÁFICO 4: Porcentaje de delitos relacionados con drogas ilícitas por sexo, edad y zona geográfica 59 43 29 41 59 42 44 40 45 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Norte Centro Sur Hombre Mujer 25 o Menos 26 a 35 36 a 45 Más de 45 La conexión entre delito y drogas es mucho más poderosa en infracciones contra la propiedad. El 38% del robo simple está relacionado con drogas y 36% del robo con violencia. Los delitos violentos, los homicidios y agresiones sexuales, tienen mucho más relación con el alcohol que con el uso exclusivo de drogas ilícitas. El 40% de los delitos sexuales están relacionados con alcohol y drogas ilícitas, mientras que sólo un 19% de estos delitos se realizó bajo la influencia exclusiva de alguna droga ilícita. Del mismo modo, los homicidios relacionados con alcohol y drogas duplican a aquellos relacionados sólo con drogas: 52% y 27% respectivamente. 7
  8. 8. GRÁFICO 5: Porcentaje de delitos relacionados con drogas ilícitas o con alcohol y drogas ilícitas, por tipo de delito 38 36 19 27 44 49 40 52 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Robo Simple Robo Violencia Delito Sexual Homicidio Delitos Relacionados Con Drogas Delitos Relacionados Con Alcohol y Drogas También en los delitos violentos y especialmente en los homicidios, la condición psicofamacológica de las víctimas (y no solamente del victimario) es importante. En el 50% de los homicidios el victimario es capaz de reconocer que su víctima estaba bajo la influencia del alcohol y/o drogas ilícitas. Sin embargo, dicho porcentaje disminuye considerablemente en el caso de los delitos sexuales donde sólo el 17% de las víctimas estaba bajo los efectos del alcohol y/o drogas ilícitas, o en el robo con violencia donde el 13% de las víctimas se encontraba bajo efectos de alcohol y/o drogas ilícitas. En su conjunto, alrededor de un 9% de los delitos se cometen sobre víctimas que han estado bajo los efectos de alcohol y/o de drogas ilícitas. 8
  9. 9. GRÁFICO 6: Porcentaje de víctimas* que estaban bajo la influencia del alcohol o de drogas ilícitas 9 3 13 17 50 4 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Total Robo simple Robo violencia Delito Sexual Homicidio Tráfico drogas *Según declaración del victimario La droga más vinculada al delito es la pasta base, seguida de la marihuana. La probabilidad de encontrar consumo problemático de pasta base en delitos vinculados con drogas es siempre muy alta y, en todos los casos, mayor que la de encontrar la misma situación con marihuana o cocaína. El uso de pasta base en el día que fue cometido el delito o al momento de la comisión del delito es importante también. Alrededor del 40% de quienes registran delitos vinculados con drogas habían consumido pasta base en esas circunstancias. Sin embargo y particularmente en este caso, una proporción similar (38%) declara haber usado marihuana, cuya incidencia en delitos cometidos bajo la influencia de drogas se equipara completamente con la de la pasta base. Por contrapartida, sólo el 13% declaró haber consumido cocaína al momento de cometer el delito. 9
  10. 10. GRÁFICO 7: Porcentaje de consumo frecuente de marihuana, cocaína o pasta base; con alguna otra droga, en el día del delito o al cometer el delito 42 38 14 13 42 40 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Día del Delito Al Cometer el Delito Marihuana y otra droga Cocaína y otra droga Pasta base y otra droga 1.3. El tráfico de drogas En el estudio de CONACE merece observarse de manera particular el caso del tráfico de drogas. Alrededor del 12% de la población penal considerada se encuentra cumpliendo condenas por este tipo de delito. El tráfico de drogas representa el 26% de la población penal femenina y el 36% de la población carcelaria que actualmente tiene más de 45 años de edad. Asimismo, el 31% de los condenados por este tipo de delito se encuentran en la zona norte del país y sólo 3% en la zona sur. El tráfico de drogas es más usual en personas adultas menos jóvenes y que sólo cometen ese delito, lo que indica que las drogas han prolongado las carreras criminales o han abierto oportunidades delictivas a una población adulta que usualmente no cometía delitos. 10
  11. 11. GRÁFICO 8: Porcentaje de delitos por tráfico de drogas*, por sexo, grupos de edad y zona geográfica 12 10 26 3 8 20 36 31 11 3 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 Total Hombre Mujer Menos de 25 26-35 36-45 Más de 45 Norte Centro Sur *Según declaración del entrevistado Dos preguntas sobre el tráfico de drogas son especialmente interesantes: ¿Cuál es el compromiso con el uso de drogas que registran los traficantes? El estudio de CONACE del año 2007 en población penal adulta muestra que un 36% de quienes han sido condenados por tráfico de drogas han usado drogas en forma frecuente alguna vez. Asimismo, un 26% consumía en forma frecuente el mes previo al momento de cometer el delito por el que fue condenado. Los jóvenes condenados por tráfico de drogas están mucho más comprometidos con consumo problemático de drogas que los adultos. El consumo frecuente de alguna droga en el mes previo al delito puede alcanzar hasta 41% en traficantes de 25 años o menos, mientras que en adultos mayores de 45 años es apenas del 12%, lo que indica que casi todo el tráfico de drogas en este último tramo de edad se hace al margen del consumo de drogas. 11
  12. 12. GRÁFICO 9: Porcentaje de consumo frecuente de drogas, alguna vez en la vida o en el mes previo al delito, en condenados por tráfico de drogas*, según grupos de edad 36 53 43 34 17 26 41 29 26 12 0 10 20 30 40 50 60 Total 25 o Menos 26 a 35 36 a 45 Más de 45 Consumo Frecuente Alguna Droga en la Vida Consumo Frecuente Alguna Droga Mes Previo Delito *Según declaración del entrevistado ¿Cuál es la implicación del tráfico con otros delitos distintos de éste? ¿Se trata de una actividad delictual especializada o se combina con otros tipos de delitos? Los datos del mismo estudio indican que el 57% de quienes han sido condenados por tráfico de drogas no declaran haber cometido otros delitos distintos éste. Esto es mucho más notorio entre los adultos mayores de 45 años (78%) y entre las mujeres (72%). 12
  13. 13. GRÁFICO 10: Porcentaje que declara tráfico de drogas como delito actual y que no ha cometido ningún otro delito*, por sexo y grupos de edad 57 53 72 43 52 57 78 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Total Hombre Mujer 25 o Menos 26 a 35 36 a 45 Más de 45 *Según declaración del entrevistado El 40% de los condenados por tráficos de drogas declara haber cometido robos simples, lo que resulta más común entre traficantes de 25 años o menos (57%) y entre los hombres (44%). En otras palabras, el traficante que consume drogas suele cometer otros delitos distintos de éste, especialmente robos simples. Por su parte, el traficante que no consume drogas suele concentrarse únicamente en el tráfico. 13
  14. 14. GRÁFICO 11: Porcentaje que declara tráfico de drogas como delito actual y que ha cometido robos simples, por sexo y grupos de edad 40 44 27 57 46 39 22 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Total Hombre Mujer 25 o Menos 26 a 35 36 a 45 Más de 45 2 .- LA POLÍTICA PÚBLICA EN LA RELACIÓN ENTRE DELITO Y DROGAS La literatura internacional da cuenta de una serie de factores vinculados con la probabilidad de aumento de la delincuencia entre las que se destacan los niveles de inequidad en la distribución del ingreso, el desempleo, la cobertura educacional, la violencia intrafamiliar, la sensación de impunidad o desconfianza en las instituciones del sistema de justicia criminal, el acceso a armas y por cierto, el consumo de drogas y alcohol. Los resultados obtenidos a través de los estudios antes mencionados permiten analizar con más antecedentes la relevancia y la pertinencia de las políticas que en materia de seguridad pública y en particular en materia de drogas se están implementando, y permitirán visualizar los nuevos desafíos para las políticas públicas en este ámbito. Desde luego, la conexión entre droga y delito es un hecho patente que forma parte importante de la política pública en esta área. En este sentido, CONACE contribuye con algunos de sus programas, a la Estrategia de Seguridad Pública que coordina el Ministerio del Interior, a través de la División de Seguridad Pública. Tal estrategia es el instrumento que posibilita coordinar los esfuerzos públicos orientados a disminuir la victimización y reducir la violencia como fenómeno asociado. 14
  15. 15. El aporte de CONACE se materializa tanto desde la perspectiva de la prevención y tratamiento del consumo, como desde el control del tráfico, respondiendo así al principio de la integralidad de la respuesta, esto es, abordar las causas y consecuencias del fenómeno en los distintos ámbitos en que se manifiestan. Los programas con que CONACE – desde la problemática de las drogas -, contribuye a la Estrategia de Seguridad Pública son los siguientes: 2.1. Programa de Prevención de Drogas en el Ámbito Educacional (o “continuo preventivo” escolar), estrategia de prevención universal y masiva, que cubre con programas preventivos los establecimientos municipales y particulares subvencionados, desde la educación preescolar hasta la enseñanza media. Es decir, por el tipo de establecimiento, este programa prioriza a los alumnos con menos recursos. Se trata de programas gratuitos con materiales educativos de alta calidad, que contemplan la capacitación de docentes y directivos y la participación de toda la comunidad escolar. Se cubre el 87% de los establecimientos públicos y particulares subvencionados. El año 2007, la estrategia llegó a 11.600 establecimientos, con alrededor de 3 millones y medio de estudiantes. 2. 2. Programa CONACE PREVIENE en la comuna El programa tiene por objetivo desarrollar una política comunal de prevención del consumo y tráfico de drogas y estimular la creación de redes e iniciativas preventivas en los barrios y comunidades. El programa opera inserto en los municipios- a los cuales se traspasa recursos -, en coordinación directa con la estructura regional y nacional de CONACE. En 2007, se amplió a 107 comunas y el 2008 alcanzará a 140. Este año 2008, en su esfuerzo constante por desarrollar un política pública de prevención del consumo y tráfico de drogas que entregue respuestas efectivas y participativas al problema que enfrentan distintas poblaciones y barrios, CONACE ha decidido, realizar una inversión específica dirigida a territorios focalizados en diversas comunas. Esta inversión, se llevará a cabo a través de un Fondo Especial (Ley 20.000) que se concentrará en los sectores que experimentan el problema con mayor fuerza, a través del cual se financiarán recursos que permitan enfrentar el problema del consumo y el tráfico a nivel comunitario. La selección de comunas y territorios focalizados, está sustentada en un levantamiento nacional de información, con lo cual se ha construido un modelo de jerarquización de comunas para dicha inversión, basado en indicadores sociales estrechamente relacionados con la problemática de drogas. 15
  16. 16. 2.3. Programa Prevenir en Familia, con una cobertura de 55.000 familias al año. Destinado a fortalecer las habilidades parentales para prevenir el consumo de drogas. La familia – independiente de la forma y composición de ésta - constituye un actor de insustituible relevancia en la prevención de drogas. El programa “Prevenir en Familia”, tiene por objetivo que padres, madres y adultos significativos se involucren y asuman el importante rol que juegan en la prevención del consumo de drogas de sus hijos e hijas, capacitando a monitores voluntarios, quienes multiplican el mensaje preventivo a lo largo del país, a través de talleres y encuentros. El desafío en 2008 es profundizar y especializar la acción del programa, complementando con más fuerza el trabajo con familias de extrema pobreza adscritas al Chile Solidario. 2.4. Programa de prevención en población joven, carrete juvenil y población vulnerable, orientado a aumentar en los participantes la percepción de riesgo frente al consumo de drogas. La prevención en el mundo de los jóvenes constituye un gran desafío pues allí hay más consumo que en otros grupos y éste está asociado a la socialización y a la diversión. CONACE desarrolla un conjunto de acciones que conforman una Estrategia Nacional de Prevención del Consumo de Drogas en Jóvenes de 19 a 25 años, orientada a contribuir a la disminución del consumo de alcohol y drogas y sus problemas asociados. El plan se dirige a los estudiantes de educación superior a través de convenios de colaboración con universidades y otras instituciones destinados a favorecer la inserción curricular del tema y a la realización de proyectos de los propios estudiantes. También está destinado a los jóvenes que hacen el servicio militar para quienes se realizan programas de prevención especialmente diseñados en conjunto con las FFAA. Las organizaciones y grupos juveniles urbanos son también considerados en el plan como activos participantes de proyectos de prevención y como co gestores de iniciativas de educación de pares en contextos de carrete más seguro (“Enfócate”), además de programas específicos en barrios de carrete (“Ilumina tu carrete”) y Campañas Preventivas (“Krretea sin reventarte”). Cabe señalar que entre 2003 y 2007, CONACE impulsó un programa de prevención selectiva que consistió en proyectos de intervención psicosocial dirigidos a población infantoadolescente en vulnerabilidad social. Los destinatarios eran niños en situación de calle, desertores del sistema escolar o en alto riesgo de deserción; lazos familiares débiles o inexistentes, presencia de problemas con la ley y consumo de drogas. Los proyectos – que alcanzaron el 16
  17. 17. número de 19 - fueron ejecutados por ONGs y entidades ligadas a las Iglesias, y fueron complementados por un fondo interministerial de reescolarización (25 proyectos) y una modalidad de tratamiento de drogas ambulatorio-comunitaria para los niños con consumo problemático de drogas. A partir de este año, se cierran los proyectos psicosociales de atención a niños y se reconvierte la metodología al trabajo con jóvenes entre 19 y 25 años en alta vulnerabilidad, en tanto que la atención de los menores con este perfil es asumida por SENAME, entidad, a la que por ley, le corresponden las políticas de infancia. 2.5. Programa de atención especializada en consumo de drogas, a personas privadas de libertad en centros de tratamiento instalados en recintos penales. En el ámbito penitenciario, se han comenzado a introducir sistemáticamente programas de tratamiento y rehabilitación en drogas. Durante el año 2003 CONACE y Gendarmería de Chile diseñaron el modelo de intervención en personas con consumo problemático de sustancias psicoactivas recluidas en los establecimientos penitenciarios chilenos. En 2006 se diseñó una guía metodológica para la aplicación del programa (tipo de intervenciones, recursos humanos, instrumentos de evaluación, etc.). Actualmente existen centros de tratamiento instalados en penales de Arica, Antofagasta, Iquique, Talca, Valparaíso, Concepción, Santiago y Angol y se espera extender rápida y sostenidamente este esfuerzo en una población penitenciaria que presenta necesidades de rehabilitación mucho mayores. Además, se ofrece tratamiento y rehabilitación en dos centros de medio libre, en Antofagasta y Santiago. Estudios internacionales muestran que las principales modalidades de tratamiento, desde centros de tratamiento dentro de las cárceles hasta programas ambulatorios en medio libre, dan buenos resultados. Los programas con objetivos y metas flexibles dan mejores resultados que los programas más rígidos, especialmente los que tienen la capacidad de adaptarse a las necesidades individuales. Los programas de tratamiento están sujetos a múltiples dificultades: en primer lugar, dificultades de entrada, que tienen que ver con el interés y motivación para participar (el sistema de incentivos debe ser claro y definido), en segundo lugar, problemas de implementación o ejecución (deben esperarse niveles de recaídas y deserción importantes y lidiar correctamente con ellos) y, por último, dificultades de salida (los programas deben tener mecanismos de monitoreo y ofrecer oportunidades de reinserción social, sin los cuales la abstinencia lograda se arriesga por completo). A pesar de estos problemas, la evidencia sobre la efectividad de los tratamientos sugiere que se puede utilizar como una política de gran escala para combatir la 17
  18. 18. relación delito/drogas, sin perjuicio de que las iniciativas locales deben mostrar continuamente su rendimiento y efectividad. 2.6. Programa de tratamiento y rehabilitación de drogas para jóvenes infractores afectos a la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente. Se trata de un programa de tratamiento y rehabilitación de jóvenes infractores, lo cual implica ofrecer programas de tratamiento y rehabilitación de drogas en modalidades privativas y no privativas de libertad. Su principal objetivo es facilitar el acceso, oportunidad, cobertura y calidad de la atención de los adolescentes. Los usuarios de este programa son adolescentes, mujeres y hombres, entre 14 y 18 años infractores de la Ley 20.084, con y sin sanción accesoria y con consumo problemático de drogas (abuso y/o dependencia) y adolescentes con suspensión condicional de procedimiento. El programa entrega una oferta terapéutica tanto en medio libre como en medio privativo de libertad; para esto último se han instalado equipos clínicos al interior de los 17 centros de régimen cerrado del SENAME. Los planes de tratamiento ofrecidos en medio libre son: 29 centros con planes ambulatorios intensivos; 6 centros con planes residenciales; 26 centros con planes ambulatorios intensivos y residenciales; 9 unidades de corta estadía. Los planes de tratamiento ofrecidos en medio privativo de libertad son: 17 ambulatorios intensivos y 5 unidades de corta estadía. De esta manera, para dar una adecuada respuesta a lo dispuesto por la Ley, a través de este Programa, CONACE ha facilitado la atención en 70 centros de tratamiento en el medio libre y oferta terapéutica en los 17 centros cerrados del país. Todo ello ha implicado al Gobierno de Chile y ha CONACE un gran esfuerzo de financiamiento, de gestión, de coordinación intersectorial y con los centros de tratamiento públicos y privados y de capacitación de profesionales. 2.7. Tratamiento de drogas para infractores en el contexto judicial En el marco de la Estrategia de Seguridad Pública, se llevando a cabo una estrategia de tribunales de tratamiento de drogas. Esta iniciativa tuvo su origen en abril del año 2006, donde CONACE y Fundación Paz Ciudadana convocaron a una mesa de trabajo interinstitucional denominada: “Tratamiento de drogas para infractores en el contexto judicial”. La finalidad de esta instancia fue crear una propuesta consensuada sobre el trabajo que se venía realizando bajo el modelo tribunales de tratamiento de drogas en tres experiencias previas, en Valparaíso y en la zona Sur y Centro-Norte de la Región Metropolitana. A partir de los resultados de esta mesa se generó una comisión compuesta por representantes del Poder Judicial, la Fiscalía Nacional, la Defensoría Penal Pública, el Ministerio de Salud, Ministerio de Justicia, CONACE y Fundación Paz Ciudadana, que convinieron en la creación de un Manual de Procedimientos, que recogiera la experiencia desarrollada hasta la fecha , dando inicio a un programa 18
  19. 19. bajo la denominación de “Suspensión condicional de procedimiento por tratamiento de consumo problemático de drogas”, con miras hacia una política pública en el tema. 3.- CONCLUSIONES • La evidencia muestra que existe una poderosa conexión entre delito y drogas: el uso y consumo problemático de drogas en población delictual es muy elevado, muy por encima de los estándares que tiene la población general comparable y las drogas han contribuido incuestionablemente a la comisión de delitos. Una proporción muy importante de éstos, especialmente de delitos contra la propiedad, está relacionado con drogas. • Es necesario advertir que el problema del uso y abuso de drogas excede ampliamente el problema delictual: la mayor parte de quienes usan y abusan de drogas no cometen delitos y, sin embargo, enfrentan problemas y trastornos de los que es preciso hacerse cargo con igual vigor y premura. Una política de drogas no puede eludir las tareas de prevención y rehabilitación que se realizan en población normal, con escasísimo riesgo delictivo, pero que igualmente dañan la integración familiar, escolar y laboral de muchas personas. Con todo, tampoco nuestra política de drogas puede ignorar las tareas relacionadas con la prevención delito y su responsabilidad en dar una respuesta eficiente en esta área. Mantener a raya y reducir las prevalencias de consumo en población escolar o general debe ser tan importante como reducir la proporción de delitos relacionados con drogas, cuya estimaciones de referencia, 25% en adolescentes y 42% en adultos, acabamos de presentar. • Dentro de las múltiples opciones de política, sin duda la intervención temprana en adolescentes infractores lleva la delantera. La literatura internacional muestra por doquier las bondades que tiene la prevención y atención temprana sobre niños y adolescentes, que aunque ya se han iniciado en el uso de drogas, todavía no han completado el ciclo que los lleva hacia drogas más peligrosas, el abuso y la inmersión definitiva en la vida delictual. También niños y adolescentes cuentan todavía con recursos, grupos de referencias y oportunidades a las que echar mano, que los mayores han perdido, sofocados en ambientes delictivos y adictivos de los que es más difícil volver. • La política de rehabilitación que contiene última modificación de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente que permite acceder a tratamientos de drogas a muchos de estos niños y adolescentes, constituye una oportunidad inédita que debe aprovecharse al máximo. 19
  20. 20. No se trata en este caso de una experiencia piloto, sino de una política de Estado que ofrece oportunidades de rehabilitación a todos los adolescentes infractores que lo requieran, y coloca a su disposición recursos técnicos, humanos y financieros que pocos países comparables con el nuestro pueden mostrar. En materia de rehabilitación adolescente no se debe fallar: la seriedad con que CONACE ha asumido su tarea, en lo que corresponde a tratamientos de drogas en adolescentes infractores, es una prueba de la altísima prioridad que se asigna a la tarea de cortar la relación entre droga y delito. Nadie debe dudar, sin embargo, de las dificultades que se encuentran en estos esfuerzos: la rehabilitación en población de alto riesgo delictual es una tarea ardua y difícil, cuyos resultados dependen casi enteramente de la calidad, eficacia y dedicación que se ponga en la tarea. • También las iniciativas en población penal adulta son ineludibles: en este caso, nos encontramos recién en la fase de preparación y desarrollo de los programas que cuentan con mejor pronóstico según la experiencia internacional: el recurso de la suspensión condicional del procedimiento para población de bajo compromiso delictual que se presenta problemas de abuso de drogas (que por comodidad llamamos “Tribunales de tratamiento de Drogas”) y la formación de centros de tratamiento dentro de las cárceles. La posibilidad de acceder a sanciones rehabilitadoras, en grupos de buen pronóstico como primerizos y delitos menores, es nuevamente una oportunidad que no debe desperdiciarse: los “tribunales de tratamiento de drogas” son una experiencia que se ha introducido en los países más avanzados en materia de prevención de delito/drogas, y debe esperarse que se diseminen con igual rapidez con que lo han hecho en esos países. También en este caso enfrentamos dificultades especiales con la cultura administrativa y jurídica del país, pero el interés creciente de fiscales y jueces en estas alternativas nos permite abrigar un razonable optimismo. • Las iniciativas terapéuticas dentro de las cárceles, por su parte, están en una fase de crecimiento: nuestros datos indican que las necesidades de tratamiento de drogas en población penitenciarias son altísimas, en cualquier caso mucho mayores que las posibilidades que actualmente se ofrecen. Pero no hay que confundir necesidades con demanda: las dificultades que existen para interesar, motivar y adherir población penitenciaria a estos programas son muy altas y la expansión de estas centros de tratamiento debe hacerse con prudencia, observando y evaluando constantemente los resultados que se vayan obteniendo. Demás está decir, que los logros que puedan obtenerse en uso y abuso de drogas deben ser ratificados con programas efectivos de rehabilitación y reinserción social: sin iniciativas complementarias de capacitación y empleabilidad y de desarrollo y maduración psicosocial, los esfuerzos que 20
  21. 21. se hagan en drogas serán en vano. La preocupación específica por el período de transición en población rehabilitada es verdaderamente crucial y se deben obtener mejorías importantes en el manejo de población post- penitenciaria para validar los éxitos que se obtengan dentro de las cárceles. Es necesario subrayar el trasfondo social que envuelve la relación delito/drogas, que es similar al de muchos otros problemas sociales: la pobreza y desempleo crónico, la desorganización de las familias y de los vecindarios, dificultades especiales de integración y éxito escolar e inmersión y socialización en ambientes que alientan y favorecen la desviación social. Superar estas condiciones adversas y lograr mayor equidad e integración social sigue siendo el mayor desafío. 21
  22. 22. ANEXO LA PROBLEMÁTICA DE LAS DROGAS Y EL ROL DE CONACE Para el Gobierno de Chile, el fenómeno de las drogas no es un hecho irreversible; su abordaje requiere de procesos sistemáticos y sostenidos en el tiempo. Con una visión de país que incluya a todos los sectores en los deberes y beneficios del desarrollo, será posible reducir el consumo y tráfico de drogas para mejorar la calidad de vida de los chilenos. El Gobierno de Chile enfrenta el problema con una política integral, que combina la prevención del consumo y el tratamiento (reducción de la demanda de drogas) con el control del ingreso y tráfico de sustancias ilícitas (reducción de la oferta). La institución del Gobierno de Chile encargada de diseñar y coordinar las políticas de drogas e implementar programas de prevención y tratamiento en la problemática de drogas, es el Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (CONACE), dependiente del Ministerio del Interior. El marco de la política es la Estrategia Nacional sobre Drogas 2003-2008, cuyo fin es reducir el consumo y el tráfico de drogas hacia 2008. Los objetivos de la Estrategia se refieren a la prevención en los ámbitos de la familia, escuela, comunidad local, trabajo y la vulnerabilidad social; al desarrollo de una oferta de tratamiento, rehabilitación y reinserción social de personas con consumo problemático; al control del ingreso, tránsito y tráfico de drogas; a la actualización de la legislación, el fortalecimiento de la institucionalidad y la cooperación internacional para combatir las drogas. Cabe señalar que una parte importante de los programas de prevención y rehabilitación que impulsa CONACE, forman parte también de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública del Gobierno de Chile que se implementa desde 2007. Programas preventivos de CONACE 1. Universales: son programas de carácter nacional y masivo, cuya finalidad es desarrollar una cultura preventiva en los principales ámbitos donde se desarrolla la vida de las personas, como contribución a su desarrollo integral y calidad de vida. El desafío de la prevención es proporcionar a niños, jóvenes y adultos estrategias sociales y cognitivas para dirigir las influencias del entorno, que generalmente están vinculadas a una baja percepción del riesgo de consumir drogas y a la disponibilidad de éstas. En el sistema escolar, junto al Ministerio de Educación, se impulsa el Programa de Prevención de Drogas en el Ámbito Educacional (o “continuo preventivo” escolar), estrategia de prevención que cubre desde la educación preescolar hasta la enseñanza media. Se trata de programas gratuitos para los establecimientos municipales y particulares subvencionados de todo Chile, con materiales educativos de alta calidad, que contemplan la capacitación de 22
  23. 23. docentes y directivos y la participación de toda la comunidad escolar. Colegios particulares pagados también han optado por utilizar los programas de CONACE. El Programa cubre el 87 % de los establecimientos públicos o con subvención estatal (total 2007 11.600 establec., con tres millones y medio de estudiantes). La familia –independiente de la forma y composición de ésta - constituye un actor de insustituible relevancia en la prevención de drogas. CONACE implementa “Prevenir en Familia”, programa que busca que padres, madres y adultos significativos se involucren y asuman el importante rol que juegan en la prevención del consumo de drogas de sus hijos e hijas, capacitando a monitores voluntarios, quienes multiplican el mensaje preventivo a lo largo del país, a través de talleres y encuentros. El desafío en 2008 es profundizar y especializar la acción del programa, complementando con más fuerza el trabajo con familias de extrema pobreza adscritas al Chile Solidario. La prevención en el mundo de los jóvenes constituye un gran desafío pues allí hay más consumo que en otros grupos y éste está asociado a la socialización y a la diversión. CONACE desarrolla un conjunto de acciones que conforman una Estrategia Nacional de Prevención del Consumo de Drogas en Jóvenes de 19 a 25 años, orientada a contribuir a la disminución del consumo de alcohol y drogas y sus problemas asociados. El plan se dirige a los estudiantes de educación superior a través de convenios de colaboración con universidades y otras instituciones destinados a favorecer la inserción curricular del tema y a la realización de proyectos de los propios estudiantes. También está destinado a los jóvenes que hacen el servicio militar para quienes se realizan programas de prevención especialmente diseñados. Las organizaciones y grupos juveniles urbanos son también considerados en el plan como activos participantes de proyectos de prevención y como co gestores de iniciativas de educación de pares en contextos de carrete más seguro (“Enfócate”), además de programas específicos en barrios de carrete (“Ilumina tu carrete”) y Campañas Preventivas (“Krretea sin reventarte”). En el ámbito laboral, CONACE desarrolla una metodología denominada “Trabajar con Calidad de Vida”, basada en los principios y recomendaciones de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se traduce en estrategias de educación que facilitan el cambio de actitudes hacia conductas saludables y de autocuidado y contribuyen a desarrollar culturas preventivas en los lugares de trabajo. CONACE pone el programa a disposición de instituciones públicas y privadas donde de común acuerdo entre los trabajadores y directivos, se define una estrategia preventiva que forma parte de la política de Recursos Humanos. La Ley de Drogas o Ley Nº 20.000, exige que cada servicio público tenga un sistema preventivo del consumo de drogas. Desde 2003 a la fecha, 279 instituciones públicas y 268 empresas privadas, están ap0licando esta metodología preventiva. En la comuna, el barrio y la comunidad, CONACE implementa el Programa “CONACE PREVIENE en la comuna”, en convenio con el Municipio, que se implementa en más de 100 comunas- que aumentan a 140 en 2008. Éste es el encargado de generar el vínculo directo con la comunidad, de sensibilizar, diseñar, coordinar, articular y fomentar la participación de todos los actores, organizaciones y redes locales para prevenir y enfrentar el consumo de drogas en los territorios. Asimismo, el programa permite implementar los programas nacionales de CONACE y las iniciativas locales de prevención, tratamiento y rehabilitación. A 23
  24. 24. través del programa PREVIENE, cada año CONACE convoca a las organizaciones sociales al Fondo Concursable de Proyectos Comunitarios, a fin de fomentar la acción local, potenciar las redes sociales de protección y los entornos libres de drogas. 2 Existen también programas más específicos, destinados a grupos particularmente vulnerables o que ya están afectos al consumo; son programas de prevención selectiva e indicada (se aplican principalmente en sectores juveniles). Programas de tratamiento y rehabilitación CONACE comparte el lema de Naciones Unidas que afirma “salir de las drogas es posible”. La finalidad del tratamiento y la rehabilitación es lograr que las personas consumidoras problemáticas de drogas logren una calidad de vida tal, que resulte incompatible con el consumo de drogas. 1. Usuarios/as de la Salud Pública (población general): a través del convenio CONACE/FONASA/Ministerio de Salud, se ofrece tratamiento gratuito y de calidad en centros públicos y privados a las personas adultas que presentan consumo problemático de drogas y son beneficiarias del sistema público de salud. El programa consiste en un conjunto de planes de tratamiento cuya duración y prestaciones de salud son adecuados a las necesidades del consultante, según la complejidad de su problema de drogas. Existe un programa diseñado para atender las necesidades específicas de las mujeres, quienes, cuando son madres de hijos pequeños, tienden a evitar el tratamiento o desertar de éste. El programa, junto con considerar la dimensión de género, ofrece a las mujeres oportunidades de cuidado infantil en salas cunas y jardines. 2. Para abordar el consumo problemático en la población infantil y adolescente entre 10 y 19 años, a mediados de 2007 las políticas públicas de salud incorporaron como patología AUGE el tratamiento y la rehabilitación a jóvenes en ese tramo de edad, con consumo perjudicial y dependencia al alcohol y las drogas. 3. El tratamiento y rehabilitación para personas en conflicto con la justicia, en tanto política pública relacionada con la ruptura del binomio delito/drogas, en tanto adolescentes como adultos, se abordará en detalle más adelante. La y el tratamiento rehabilitación están contemplados en la Ley de Drogas (Nº 20.000), en la RReeffoorrmmaa PPrroocceessaall PPeennaall ((suspensión condicional del procedimiento)) yy eenn llaa LLeeyy ddee RReessppoonnssaabbiilliiddaadd PPeennaall AAddoolleesscceennttee ((LLeeyy NNºº 2200..008844)).. PPoorr lloo ttaannttoo,, eessttáá eenn pplleennoo ddeessaarrrroolllloo eell ddiisseeññoo ddeell mmooddeelloo ddee aatteenncciióónn eenn ccoonntteexxttooss oobblliiggaaddooss,, eell ccuuaall eexxiiggee uunn aallttoo nniivveell ddee ccoooorrddiinnaacciióónn iinntteerrsseeccttoorriiaall.. Control de la oferta de drogas En el ámbito de reducción de la oferta, CONACE desarrolla iniciativas tendientes a apoyar la labor que realizan las instituciones especializadas de control. Así, prevenir el desvío de sustancias químicas de uso lícito a la producción de drogas constituye parte importante de su quehacer. La ley 20.000 de drogas señala que quienes produzcan, fabriquen, preparen, importen o exporten sustancias químicas susceptibles de ser utilizadas para la fabricación ilícita de drogas deben estar inscritas en el Registro 24
  25. 25. Especial de Usuarios de Sustancias Químicas Controladas que el Ministerio del Interior, a través de CONACE, a dispuesto para tales efectos. Sólo quienes cumplan con tal disposición pueden desarrollar las operaciones y actividades detalladas anteriormente. Además, debe mantener un inventario de las sustancias sujetas a control y una relación completa y actualizada de los movimientos que éstas experimenten, que deberá mantenerse disponible para ser examinado cuando la autoridad competente lo requiera. También CONACE impulsa el desarrollo de campañas de prevención del cultivo de cannabis (marihuana) en sectores rurales, así como de divulgación de la normativa legal existente, tendientes a prevenir y evitar que el micro-tráfico de drogas se constituya en una actividad que ejerza impacto sobre las normas que rigen el tejido social y sobre la seguridad pública. 25

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