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El sábado enseñaré | Lección 4 | La epopeya de Jónas | Escuela Sabática

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El sábado enseñaré | Lección 4 | La epopeya de Jónas | Escuela Sabática

  1. 1. El sábado enseñaré... Texto clave: Jonás 4:10, 11. Enseña a tu clase a: Saber la magnitud del amor de Dios por los que están fuera de la Iglesia y la responsabilidad misional de los que están dentro. Sentir un renovado entendimiento de la responsabilidad personal de participar en la misión de Dios en favor del mundo. Hacer un compromiso espiritual con la misión al apoyarla mediante oraciones, finanzas y participación personal. Bosquejo de la lección: I. Saber: La misericordia ilimitada de Dios A. ¿Por qué la naturaleza de la misión de Jonás fue tan chocante en los oídos de los judíos? ¿Qué asignación misional podría darnos Dios hoy que, del mismo modo, ofendería nuestras sensibilidades? B. El libro de Jonás termina en forma más bien ambigua, donde Dios hace una pregunta directa (Jon. 4:11). ¿Qué nos dice esta pregunta acerca de la naturaleza esencial de Dios? II. Sentir: Estar “bien” con Dios A. ¿Qué emociones crees que experimentó Jonás al ser arrojado por la borda y hundirse entre las olas, plenamente consciente de que había sido infiel en su misión? ¿Te ha buscado Dios alguna vez en las profun­ didades del "océano"? B. ¿Cómo te sientes cuando sabes que estás en el lugar en que Dios quiere que estés, haciendo lo que él te pidió que hicieras? III. Hacer: Evitar desvíos espirituales A. ¿Qué pasos prácticos puedes dar para superar el sentido de exclusivis­ mo espiritual? B. ¿Cómo puedes evitar ser un Jonás moderno? Resumen: El libro de Jonás arroja una luz brillante sobre la amplitud de la mi­ sericordia de Dios y la profundidad de su paciencia, tanto para los pecadores paganos de Nínive como para el poco dispuesto profeta que Dios eligió para su misión. Al desarrollarse el drama, no nos quedan dudas de que depender de nuestra propia sabiduría e inclinaciones es una manera muy pobre de acer­ 48
  2. 2. Material auxiliar para e! maestro // Lección 4 carnos a la misión. Solo por medio de la sumisión a la conducción de Dios podemos comenzar a comprender la amplitud de su plan misional y nuestra participación en él. Ciclo de aprendizaje Pasaje destacado: Jonás 1:8-10. Concepto clave para el crecimiento espiritual: A través de los si­ glos, las preguntas que plantearon los marineros paganos al profeta Jonás pueden dirigirse a todos los seguidores de Dios: "¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes?" (Jon. 1:8). ¿Cuál es nuestra identidad? ¿Somos verdaderos discípulos de Dios? ¿Estamos participando en su misión o estamos escapan­ do adonde sea más cómodo? { 1: ¡Motiva!} • Solo para los maestros: Al enseñar esta lección, recuerda a tu clase que la de Jonás es más que una historia interesante de un evento del pasado re­ moto: está llena de aplicaciones espirituales para hoy. Anima a la clase a encontrar semejanzas dentro de su propia experiencia y a aplicar lecciones a nuestra misión actual como iglesia. Análisis inicial: El nombre Jonás significa "paloma", y se nos dice que era hijo de Amitai, que significa "fidelidad". Además, era profeta de Dios. Por ello, el lector es llevado a esperar que una paloma fiel sea obediente al llama­ do de Dios. Sin embargo, en lugar de ir hacia el este, hacia Nínive, viaja en la dirección exactamente opuesta. Es fácil criticar a Jonás desde una distancia de unos tres mil años. Pero, si hubiéramos estado en el lugar de Jonás, ¿no habríamos hecho, tal vez, exactamente lo mismo? Unos pocos años antes, Asiria, una de cuyas capitales era Nínive, había atacado y conquistado brutalmente a Israel, un evento que todavía estaba vivo en la memoria de los israelitas. Según Nahum, Nínive era una "ciudad sangui­ naria, toda llena de mentira y de rapiña, sin apartarte del pillaje" (Nah. 3:1). Él preguntó: "¿Sobre quién no pasó continuamente tu maldad?" (vers. 19). Sin duda, Jonás sabía bien que los asirios tenían maneras muy refinadas de matar en masa a la gente, y eran expertos en empalar y mutilar los cuerpos huma­ nos. Tal vez sintió que no era una ubicación ideal para comenzar una campaña evangelizadora. No obstante, el mandato de Dios era claro, y la desobediencia de Jonás fue flagrante. Pero, no era solamente el temor lo que impulsó la desobediencia de Jonás. Los historiadores nos dicen que Jonás habría sentido cierta superioridad cultural y prejuicio religioso contra los ninivitas paganos. Es una tendencia humana que 49
  3. 3. todavía está viva hoy. Como lo dice la autora cristiana Anne Lamott: "Uno puede asumir con toda seguridad que ha creado un Dios a su propia imagen cuando resulta que ese Dios odia a las mismas personas que uno".-Bird byBird, p. 22. Considera: ¿Cómo se vería un Jonás moderno? ¿Cuáles son las "Nínives" de nuestra experiencia? ¿Hasta qué punto hay un elemento de Jonás en cada uno de nosotros? { 2: ¡Explora!} • Solo para los maestros: Al enseñar, destaca algunos aspectos de humor en la historia de Jonás, que está llena de ironía y de sorpresas. Sabemos que Jesús nunca habló sin contar una historia, pues él sabía el poder que tienen estas para transmitir un mensaje espiritual (Mar. 4:34). Comentario de la Biblia I. ¿Quién eres? (Repasa, con tu clase, Jon. 1:7, 8.) En medio de la tormenta que llevó a que arrojaran a Jonás al mar, los mari­ neros paganos con desesperación le preguntaron su identidad (Jon. 1:8). Para alguien en medio de desobedecer a Dios y haciendo lo opuesto de lo que se le había pedido, la respuesta de Jonás es irónica, y con un poco de humor negro: "Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra" (vers. 9). Dios le pidió a Jonás que fuera a Nínive por caminos en tierra firme; y Jonás, en cambio, fue al mar. Pero, el mar y la tierra son el dominio de Dios, y Dios utilizó a los marineros paganos para recordarle a Jonás su verdadera identidad. Considera: ¿Cuáles son algunos indicios que se dan en la narración de que los marineros paganos eran espiritualmente más fieles que Jonás? II. No hay extraños (Repasa, con tu clase, Apoc. 14:6.) En Mateo 28:19 y 20, los discípulos de Jesús fueron comisionados para ira todo el mundo con el fin de hacer discípulos "a todas las naciones". En griego, esta expresión es pánta ta éthne, que literalmente significa "todos los grupos de pueblos". Ningún país, lengua, tribu, grupo cultural o persona está fuera del panorama del amor y la gracia de Dios (ver Apoc. 14:6). Los primeros adventistas no tenían la idea de llevar el evangelio a toda na­ ción, y menos a todos los grupos de pueblos. De acuerdo con su comprensión, o tal vez su racionalización, los grupos de pueblos del mundo iban a América Lección 4 // Material auxiliar para el maestro
  4. 4. Material auxiliar para el maestro // Lección 4 del Norte, y así podían ser alcanzados allí mismo, especialmente en lugares con mucha Inmigración, como la ciudad de Nueva York. Y aún hoy hay una ten­ dencia, entre algunos adventistas, a poner ciertos pueblos y grupos religiosos en la canasta de "los demasiado difíciles". Tal vez el tema clave en Jonás sea el amor salvífico de Dios para personas que podríamos considerar extraños o de afuera, aun crueles, molestos, bárba­ ros, tales como los asirios. La historia es una corrección de la exclusividad que los israelitas demostraron demasiado a menudo. Dios claramente está en la tarea de redimir a su creación, y no tenemos derecho a quedarnos sentados, gozar de nuestra salvación y olvidarnos de las necesidades espirituales del resto del mundo. Considera: ¿Qué remedio sugiere el apóstol Juan a una iglesia que ha per­ dido su primer amor (Apoc. 2:4, 5)? III. "¿Y no tendré piedad?" (Repasa, con tu clase, Jon. 4:1-11.) La falta de empatia de Jonás es tal vez su mayor pecado. En todo el libro de Jonás, el escritor a menudo usa la sátira y una serie de contrastes. Por ejemplo, describe a Jonás enojado con Dios por perdonar a los ninivitas y salvarlos de la muerte (4:1-3). Y luego, unos pocos versículos más adelante, Jonás se vuelve a enojar, esta vez porque se muere la planta que le daba sombra (4:7-9). Es otro contraste con cierto humor negro. Jonás está molesto por la planta, pero no porque murieran ciento veinte mil personas. El escritor hace luego otro con­ traste: esta vez entre la falta de empatia de Jonás y la compasión inmensa de Dios. Dios le pregunta a Jonás: "¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad?" (4:11). Y termina su historia dejando pendiente en el aire esta pregunta. Considera: ¿Cuándo fue la última vez en que estuviste realmente molesto por el pensamiento de los millones de personas que no conocen a Jesús? ¿Cómo podemos aprender a ver a estas personas a través de los ojos de Dios? { 3: ¡Aplica!} • Solo para los maestros: En esta lección, vimos a un personaje lleno de contradicciones. Por un lado, era un misionero endeble: huye de la misión asignada. Por otro, cuando finalmente afrontó la tarea, terminó conduciendo atoda una ciudad pagana a la conversión. Además, aunque fue infiel, estuvo dispuesto a morir para salvar a los marineros paganos. Era poeta y se apegó emocionalmente a una planta; pero también fue insensible frente a la destrucción potencial de una ciudad. Invita a la clase a analizar lo que piensan y sienten acerca de Jonás. ¿Hay alguno que se puede identificar con él, a pesar de la brecha de siglos? ¿Por qué sí o por qué no? 51
  5. 5. Lección 4 // Material auxiliar para el maestro Aplicación a la vida: Si la tendencia de la ofrenda para las misiones que se recoge en la Escuela Sabática es un indicador, la grandiosa narración de alcanzar al mundo ciertamente ha perdido mucho de su brillo para los adven­ tistas del séptimo día. En 1932, durante la Gran Depresión [en los Estados Unidos], las ofrendas para las misiones en la Escuela Sabática era de 5,83 dó­ lares por miembro por ese año. Más de ochenta años más tarde, con salarios exponencialmente más elevados, la ofrenda para las misiones por miembro era realmente menor, con un promedio de 4,81 dólares en 2010. (Ver Gina Wahlen, "100 years of Mission Giving", Adventist World, 1o de noviembre de 2012, pp. 16-19.) ¿Qué actitudes crees que impulsan esta tendencia? ¿Cuál de nuestras actitudes hacia la misión mundial de la iglesia necesitamos volver a examinar? (4: ¡Crea!} • Solo para los maestros: La iglesia de Éfeso fue reprendida porque había perdido su primer amor (Apoc. 2:4). Considera con tu clase hasta qué punto hemos perdido nosotros, como adventistas del séptimo día, el mismo espíritu misionero. Testificar no es siempre fácil. Recuerda a tu clase que aun el apóstol Pablo, después de todo lo que había hecho por el evangelio, escribió desde la prisión: "Oren también por mí para que, cuando hable. Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor el misterio del evangelio. [...] Oren para que lo proclame valerosamente, como debo hacerlo" (Efe. 6:19, 20; NVI). Actividad: Con tu clase, preparen una estrategia evangelizadora para Jonás. La tarea dada es clara: "Ve a la gran ciudad de Nínive, y proclámale el mensaje que te voy a dar" (Jon. 3:2; NVI). Pero ¿cómo debía entregar Jonás el men­ saje? ¿Qué metodología debía usar? ¿Llamar a las puertas? ¿Una asamblea pública? ¿Distribución de publicaciones? Analiza qué enfoques serían apropia­ dos, y cuáles no. Examinen contenidos, así como métodos. ¿Qué forma debía tener el mensaje a fin de que la gente pudiera comprenderlo? Después de todo, como los marineros en el barco de Jonás, ellos eran paganos, y proba­ blemente nunca hayan oído mencionar a Yahvé. Y recuerda, finalmente, que tú quieres salir de la ciudad vivo, si es posible. 52

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