El libro de Jonás destaca la restauración de Israel y su misión universal, presentando la infinita bondad de Dios hacia los arrepentidos, incluidos los paganos de Nínive. Jonás, que desobedece su mandato divino, finalmente cumple su misión, pero se entristece por la misericordia mostrada por Dios hacia la ciudad. El mensaje central enfatiza que el perdón está condicionado a la conversión, resaltando que la religión de Israel tiene un sentido universal.