El documento resume la creación del hombre a imagen de Dios, la caída en el pecado que destruyó esa imagen, y el plan de Dios a través de Jesucristo para restaurar la imagen divina en la humanidad mediante la santificación del Espíritu Santo. La iglesia tiene un papel en colaborar con Cristo para llevar a las personas a una restauración física, mental y espiritual de la imagen de Dios en ellos.