América Latina continúa enfrentando desafíos estructurales que limitan su desarrollo integral, como altos niveles de heterogeneidad estructural, desigualdad, y volatilidad macroeconómica.
Se requiere regular los flujos financieros volátiles, administrar la flexibilidad cambiaria, y activar políticas microeconómicas efectivas para corregir mercados y privilegiar el rol de las PYMEs, donde se concentran las brechas de productividad.
Esto permit