La propuesta de ley debería: 1) Reconocer los desafíos que enfrentan las mujeres rurales y adoptar un enfoque de género; 2) Garantizar el derecho a la alimentación a través de la producción agroecológica y el acceso a recursos productivos; 3) Incorporar principios como la sostenibilidad ambiental, la equidad de género y los derechos humanos.