Este documento resume un estudio bíblico sobre 1 Corintios 14:1-40. Explica que Pablo contrasta el don de lenguas y la profecía, señalando que las lenguas no edifican a la iglesia a menos que sean interpretadas. También indica que las lenguas no edifican al creyente si no entiende lo que dice, y que no sirven para ganar a los perdidos. El documento concluye enfatizando la importancia del orden en la iglesia.