Este documento analiza el versículo 1 Corintios 14:2 donde el apóstol Pablo dice "hablar en lenguas para Dios". Explora dos posibles interpretaciones: que se refiere a una comunicación privada con Dios o a hablar en idiomas desconocidos para predicar el evangelio. Luego resume varias perspectivas teológicas sobre el don de lenguas y concluye que la Biblia no lo presenta como una evidencia indispensable de haber recibido el Espíritu Santo.