MISIÓN ADVENTISTA: JÓVENES Y ADULTOS DIVISIÓN INTERAMERICANA 29 
nuevo 
de 
recibir 
ayuda 
El 
enorme 
que 
demasiado 
opor-tunidad 
permitió 
hogar 
An-tes 
pero 
Aquí 
hablar 
que 
com-pletamente 
que 
edu-cación 
fuera 
Buen 
genero-sa 
gracias 
27 de diciembre 
Programa del decimotercer sábado 
Primer himno Nº 87 
Bienvenida Director o maestro de Escuela Sabática 
Oración 
Programa “Un regalo duradero” 
Ofrenda 
Último himno Nº 557 
Última oración 
Participantes: Un narrador y cuatro 
personas más (una dama y tres hombres). 
[Aclaración: Los participantes no necesitan 
memorizar sus partes, pero sí deberían estar lo 
suficientemente familiarizados con el material 
para presentarlo sin leer palabra por palabra. 
Deben ensayarlo previamente, para que se sien-tan 
cómodos con el contenido.] 
Materiales: Un mapa del territorio de la 
División Interamericana, dando especial 
protagonismo a Belice y a Jamaica (con un 
color destacado, mayor tamaño, etc.). Pue-den 
escanear el mapa de la tapa posterior del 
folleto de Escuela Sabática y proyectarlo so-bre 
una pantalla, o descargarlo de la página 
web www.AdventistMission.org [en inglés], 
donde también encontrarán fotografías inte-resantes. 
Narrador: Durante este trimestre que 
está a punto de finalizar, hemos escuchado 
relatos de nuestros hermanos y hermanas de 
Belice y Jamaica. Han compartido con noso-tros 
sus alegrías y tristezas, y cómo Jesús ha 
influido en su vida de modo increíble. Des-de 
un feto que fue arrojado a la basura, hasta 
la maestra de Trench Town, hemos visto 
cómo Dios actúa a través de muchas perso-nas 
en el territorio de la División Interame-ricana. 
Hoy vamos a conocer a algunos de los 
dirigentes de la iglesia en Belice y Jamaica, 
que recibirán nuestras ofrendas del decimo-tercer 
sábado. Dichas ofrendas están destina-das 
a la compra de un terreno donde cons-truir 
instalaciones apropiadas para las 
actividades nacionales de los jóvenes de Beli-ce, 
así como una clínica de maternidad y una 
clínica dental en el Refugio del Buen Sama-ritano, 
en Jamaica. 
Conozcamos en primer lugar a Larrybe-lle 
y a Jefferson Spencer; ambos son directo-res 
de Jóvenes en Belice. 
1er participante [una mujer: “Larrybe-lle”]: 
Aquí, en Belice, nuestra iglesia es muy 
activa. Aproximadamente tres cuartas partes 
de los miembros son jóvenes. La mayoría de 
las familias de Belice tiene muchos hijos; en-tre 
nueve y doce es bastante común. Quere-mos 
mantener a los jóvenes lo más activos 
posible, para que se den cuenta de lo impor-tantes 
que son para la iglesia. 
2º participante [un hombre: “Jeffer-son”]: 
Nuestro objetivo es realizar activida-des 
relacionadas con la Biblia y con la comu-
nidad, para que los jóvenes se den cuenta de 
que la iglesia es una comunidad, y que con su 
vida ellos están influyendo en la sociedad. Es-peramos 
de este modo que comprendan lo im-portante 
que es la iglesia para la sociedad. 
1er participante: En Belice, la iglesia cuen-ta 
con cinco lugares donde se pueden celebrar 
actividades juveniles. Pero, una vez al año cele-bramos 
un campamento especial que va de 
martes a domingo, y al que asisten jóvenes de 
todo el país. 
2º participante: Nuestro principal reto es 
que no contamos con ninguna instalación en 
todo el país donde podamos acomodar a todos 
los jóvenes que desean asistir al campamento. 
Los lugares que hemos alquilado hasta el mo-mento 
nunca son lo suficientemente grandes. 
Si todos nuestros jóvenes decidieran asistir, 
¡tendríamos enormes problemas para alojarlos! 
Si contáramos con instalaciones propias, con el 
espacio necesario para todos nuestros jóvenes, 
no sería tan caro para ellos y muchos más po-drían 
asistir, con lo que nuestro impacto des-pués 
sobre la sociedad sería mucho mayor. 
1er participante: Y podríamos construirlo 
como nosotros consideráramos más conve-niente: 
con un gran auditorio donde todos se 
puedan sentar juntos para escuchar al predica-dor; 
con terreno para poner carpas, instalar 
baños, un comedor y una cocina, así como 
canchas para hacer deporte, de modo que los 
jóvenes puedan divertirse sanamente. 
2º participante: Durante los campamen-tos 
impartimos cursos educativos y vocaciona-les, 
como repostería, mecánica, electricidad, 
construcción, masaje o, los más recientes, semi-narios 
de ayuda a personas discapacitadas. 
También incluimos servicios religiosos y activi-dades 
deportivas, como ir en canoa. La idea es 
enseñar a lo jóvenes a poner sus talentos al ser-vicio 
de Dios. 
1er participante: Uno de los últimos pre-dicadores 
invitados a nuestra actividad anual 
fue Jerome Flores. Jerome, miembro de nuestra 
iglesia, es paralítico de la cintura para abajo. A 
pesar de ello, ha cruzado el país en una bicicleta 
especial en la que se pedalea con los brazos. Se-guramente 
recordarán el relato sobre Jerome de 
este trimestre. Jerome es un joven increíble. 
2º participante: La mayor parte de las di-ficultades 
que enfrentan nuestros jóvenes de 
Belice tienen que ver con lo económico. Por 
eso creemos que si podemos adquirir un lugar 
donde puedan celebrar el campamento anual, 
marcaríamos una gran diferencia para ellos. 
Narrador: Gracias, Larrybelle y Jefferson, 
por compartir con nosotros el impacto que 
tendrá en Belice la construcción de esas instala-ciones 
para los jóvenes. Ahora vamos a escu-char 
al pastor Dennis Slusher, presidente de la 
Misión de Belice. Pastor Slusher, por favor, 
comparta con nosotros qué impacto tendrá en 
Belice la creación de este centro para jóvenes y 
para campañas de evangelización. 
3er participante [un hombre: “el pastor 
Slusher”]: Aquí, en Belice, creemos en la evan-gelización, 
y damos muchas oportunidades a 
los jóvenes para que participen en ella. Una vez 
al año reunimos a todos los jóvenes del país en 
un lugar en el que tienen la ocasión de compar-tir 
sus experiencias y de aprender a testificar. 
Necesitamos tener un local donde poda-mos 
albergar a todos los jóvenes adventistas del 
país, prepararlos para la labor misionera y dar-les 
la oportunidad de enriquecerse unos a otros. 
Muchas veces tenemos que ir de iglesia en igle-sia 
para hacer esta tarea; por eso, si contáramos 
con unas instalaciones adecuadas, podríamos 
hacer mucho más por nuestros jóvenes. 
Narrador: Y ¿qué nos puede decir de otros 
proyectos, como el de un auditorio para hacer 
campañas de evangelización? 
30 MISIÓN ADVENTISTA: JÓVENES Y ADULTOS DIVISIÓN INTERAMERICANA 
suficientemente nuestros iglesia entrenamiento adultos efectuar año local miembros Ya pero Así especiales viajar Cunningham. 
Escuela del hacia reconocían necesidades a que que tiene por
MISIÓN ADVENTISTA: JÓVENES Y ADULTOS DIVISIÓN INTERAMERICANA 31 
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otros. 
igle-sia 
contáramos 
podríamos 
otros 
hacer 
3er narrador: Contar con un auditorio lo 
suficientemente grande para albergar a todos 
nuestros jóvenes será de gran beneficio para la 
iglesia y para la comunidad. Queremos ofrecer 
entrenamiento también a nuestros hermanos 
adultos y disponer de un local apropiado para 
efectuar campañas de evangelización. Cada 
año celebramos un encuentro especial, y este 
local sería el ideal para animar a nuestros 
miembros de iglesia a descubrir lo que sus her-manos 
de otros lugares del país están haciendo. 
Ya hemos elegido un terreno para el auditorio, 
pero si no lo construimos pronto lo perdere-mos, 
de acuerdo con las leyes de nuestro país. 
Así que, tenemos la esperanza de poder comen-zar 
este proyecto lo antes posible. 
Narrador: Gracias, pastor Slusher, por ex-plicarnos 
más detalladamente estos proyectos 
especiales de la iglesia en Belice. Ahora vamos a 
viajar a Jamaica, para hablar con el pastor Carl 
Cunningham. 
El pastor Cunningham trabaja en la Aso-ciación 
del Este de Jamaica como director de 
Escuela Sabática, Ministerios Personales y Ser-vicios 
a la Comunidad. También es el presiden-te 
del comité que dirige el proyecto del Refugio 
del Buen Samaritano. Gracias, pastor Cunnin-gham, 
por estar con nosotros. 
4º narrador [un hombre: “pastor Cun-ningham”]: 
Yo estaba centrado en mi ministerio 
hacia la comunidad cuando se compró la propie-dad 
donde se encuentra el Refugio del Buen Sa-maritano. 
Tanto la Asociación como la Unión 
reconocían la importancia de atender no solo las 
necesidades de los miembros de iglesia, sino tam-bién 
las de la comunidad. Este proyecto se llevó 
a término con la ayuda del pastor Patrick Allen, 
que hoy es el gobernador general de Jamaica, y 
que todavía sigue muy interesado en todo lo que 
tiene que ver con el Refugio. Cuando la Asocia-ción 
compró el edificio, había mucho trabajo 
por hacer. Yo tenía algo de experiencia en re-modelación, 
pero no fui solo yo quien trabajó 
en este proyecto, sino que fue un trabajo de 
equipo. 
La hermana Moore, responsable de las ins-cripciones 
en el Refugio, ha sido una parte vital 
del éxito de este proyecto. Comenzó recopilan-do 
información en la calle, tratando con la gen-te 
directamente, y a medida que la lista de ins-critos 
iba creciendo vio la necesidad de contar 
con un programa informatizado. Ella se encar-ga 
de que todo nombre, dirección, número de 
teléfono y dato de interés quede bien registra-do. 
Mucha gente no tiene una dirección; en 
esos casos, la hermana Moore lo indica en su 
registro. Cuando vienen a visitarnos, ella tam-bién 
registra la fecha, y así podemos hacer un 
seguimiento de la frecuencia con que nos visi-tan. 
Esto es importante, porque queremos co-nocer 
y entender a las personas a las que servi-mos. 
El objetivo es ganar almas para Cristo, no 
únicamente dar de comer. Si seguimos dándo-les 
alimentos y ropa, esperamos que más tarde 
o más temprano podamos alcanzar su corazón, 
su mente y su alma. 
Ofrecemos un ministerio integral a la gen-te 
que vive sin esperanza, que cree que está al 
límite y que no tiene ningún lugar a donde ir. 
Por eso necesitamos más recursos, como una 
clínica de maternidad, que los ayudará a sentir-se 
valorados como seres humanos. También 
una clínica dental, pues en nuestro país la 
odontología es sumamente cara. La mayoría de 
la gente no se puede permitir ir al dentista, así 
que estamos muy contentos porque pronto po-dremos 
ofrecer este servicio. 
Narrador: Gracias, pastor Cunningham. 
Ahora tenemos nosotros la oportunidad de co-laborar 
con estos proyectos de Belice y Jamaica. 
Por favor, sean generosos. 
[Ofrenda.]

Informe Misionero Adultos Nº13 para el 20 de Diciembre 2014

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    MISIÓN ADVENTISTA: JÓVENESY ADULTOS DIVISIÓN INTERAMERICANA 29 nuevo de recibir ayuda El enorme que demasiado opor-tunidad permitió hogar An-tes pero Aquí hablar que com-pletamente que edu-cación fuera Buen genero-sa gracias 27 de diciembre Programa del decimotercer sábado Primer himno Nº 87 Bienvenida Director o maestro de Escuela Sabática Oración Programa “Un regalo duradero” Ofrenda Último himno Nº 557 Última oración Participantes: Un narrador y cuatro personas más (una dama y tres hombres). [Aclaración: Los participantes no necesitan memorizar sus partes, pero sí deberían estar lo suficientemente familiarizados con el material para presentarlo sin leer palabra por palabra. Deben ensayarlo previamente, para que se sien-tan cómodos con el contenido.] Materiales: Un mapa del territorio de la División Interamericana, dando especial protagonismo a Belice y a Jamaica (con un color destacado, mayor tamaño, etc.). Pue-den escanear el mapa de la tapa posterior del folleto de Escuela Sabática y proyectarlo so-bre una pantalla, o descargarlo de la página web www.AdventistMission.org [en inglés], donde también encontrarán fotografías inte-resantes. Narrador: Durante este trimestre que está a punto de finalizar, hemos escuchado relatos de nuestros hermanos y hermanas de Belice y Jamaica. Han compartido con noso-tros sus alegrías y tristezas, y cómo Jesús ha influido en su vida de modo increíble. Des-de un feto que fue arrojado a la basura, hasta la maestra de Trench Town, hemos visto cómo Dios actúa a través de muchas perso-nas en el territorio de la División Interame-ricana. Hoy vamos a conocer a algunos de los dirigentes de la iglesia en Belice y Jamaica, que recibirán nuestras ofrendas del decimo-tercer sábado. Dichas ofrendas están destina-das a la compra de un terreno donde cons-truir instalaciones apropiadas para las actividades nacionales de los jóvenes de Beli-ce, así como una clínica de maternidad y una clínica dental en el Refugio del Buen Sama-ritano, en Jamaica. Conozcamos en primer lugar a Larrybe-lle y a Jefferson Spencer; ambos son directo-res de Jóvenes en Belice. 1er participante [una mujer: “Larrybe-lle”]: Aquí, en Belice, nuestra iglesia es muy activa. Aproximadamente tres cuartas partes de los miembros son jóvenes. La mayoría de las familias de Belice tiene muchos hijos; en-tre nueve y doce es bastante común. Quere-mos mantener a los jóvenes lo más activos posible, para que se den cuenta de lo impor-tantes que son para la iglesia. 2º participante [un hombre: “Jeffer-son”]: Nuestro objetivo es realizar activida-des relacionadas con la Biblia y con la comu-
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    nidad, para quelos jóvenes se den cuenta de que la iglesia es una comunidad, y que con su vida ellos están influyendo en la sociedad. Es-peramos de este modo que comprendan lo im-portante que es la iglesia para la sociedad. 1er participante: En Belice, la iglesia cuen-ta con cinco lugares donde se pueden celebrar actividades juveniles. Pero, una vez al año cele-bramos un campamento especial que va de martes a domingo, y al que asisten jóvenes de todo el país. 2º participante: Nuestro principal reto es que no contamos con ninguna instalación en todo el país donde podamos acomodar a todos los jóvenes que desean asistir al campamento. Los lugares que hemos alquilado hasta el mo-mento nunca son lo suficientemente grandes. Si todos nuestros jóvenes decidieran asistir, ¡tendríamos enormes problemas para alojarlos! Si contáramos con instalaciones propias, con el espacio necesario para todos nuestros jóvenes, no sería tan caro para ellos y muchos más po-drían asistir, con lo que nuestro impacto des-pués sobre la sociedad sería mucho mayor. 1er participante: Y podríamos construirlo como nosotros consideráramos más conve-niente: con un gran auditorio donde todos se puedan sentar juntos para escuchar al predica-dor; con terreno para poner carpas, instalar baños, un comedor y una cocina, así como canchas para hacer deporte, de modo que los jóvenes puedan divertirse sanamente. 2º participante: Durante los campamen-tos impartimos cursos educativos y vocaciona-les, como repostería, mecánica, electricidad, construcción, masaje o, los más recientes, semi-narios de ayuda a personas discapacitadas. También incluimos servicios religiosos y activi-dades deportivas, como ir en canoa. La idea es enseñar a lo jóvenes a poner sus talentos al ser-vicio de Dios. 1er participante: Uno de los últimos pre-dicadores invitados a nuestra actividad anual fue Jerome Flores. Jerome, miembro de nuestra iglesia, es paralítico de la cintura para abajo. A pesar de ello, ha cruzado el país en una bicicleta especial en la que se pedalea con los brazos. Se-guramente recordarán el relato sobre Jerome de este trimestre. Jerome es un joven increíble. 2º participante: La mayor parte de las di-ficultades que enfrentan nuestros jóvenes de Belice tienen que ver con lo económico. Por eso creemos que si podemos adquirir un lugar donde puedan celebrar el campamento anual, marcaríamos una gran diferencia para ellos. Narrador: Gracias, Larrybelle y Jefferson, por compartir con nosotros el impacto que tendrá en Belice la construcción de esas instala-ciones para los jóvenes. Ahora vamos a escu-char al pastor Dennis Slusher, presidente de la Misión de Belice. Pastor Slusher, por favor, comparta con nosotros qué impacto tendrá en Belice la creación de este centro para jóvenes y para campañas de evangelización. 3er participante [un hombre: “el pastor Slusher”]: Aquí, en Belice, creemos en la evan-gelización, y damos muchas oportunidades a los jóvenes para que participen en ella. Una vez al año reunimos a todos los jóvenes del país en un lugar en el que tienen la ocasión de compar-tir sus experiencias y de aprender a testificar. Necesitamos tener un local donde poda-mos albergar a todos los jóvenes adventistas del país, prepararlos para la labor misionera y dar-les la oportunidad de enriquecerse unos a otros. Muchas veces tenemos que ir de iglesia en igle-sia para hacer esta tarea; por eso, si contáramos con unas instalaciones adecuadas, podríamos hacer mucho más por nuestros jóvenes. Narrador: Y ¿qué nos puede decir de otros proyectos, como el de un auditorio para hacer campañas de evangelización? 30 MISIÓN ADVENTISTA: JÓVENES Y ADULTOS DIVISIÓN INTERAMERICANA suficientemente nuestros iglesia entrenamiento adultos efectuar año local miembros Ya pero Así especiales viajar Cunningham. Escuela del hacia reconocían necesidades a que que tiene por
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    MISIÓN ADVENTISTA: JÓVENESY ADULTOS DIVISIÓN INTERAMERICANA 31 pre-dicadores anual nuestra A bicicleta Se-guramente de di-ficultades de Por lugar anual, Jefferson, que instala-ciones escu-char la favor, en y pastor evan-gelización, a vez en compar-tir poda-mos del dar-les otros. igle-sia contáramos podríamos otros hacer 3er narrador: Contar con un auditorio lo suficientemente grande para albergar a todos nuestros jóvenes será de gran beneficio para la iglesia y para la comunidad. Queremos ofrecer entrenamiento también a nuestros hermanos adultos y disponer de un local apropiado para efectuar campañas de evangelización. Cada año celebramos un encuentro especial, y este local sería el ideal para animar a nuestros miembros de iglesia a descubrir lo que sus her-manos de otros lugares del país están haciendo. Ya hemos elegido un terreno para el auditorio, pero si no lo construimos pronto lo perdere-mos, de acuerdo con las leyes de nuestro país. Así que, tenemos la esperanza de poder comen-zar este proyecto lo antes posible. Narrador: Gracias, pastor Slusher, por ex-plicarnos más detalladamente estos proyectos especiales de la iglesia en Belice. Ahora vamos a viajar a Jamaica, para hablar con el pastor Carl Cunningham. El pastor Cunningham trabaja en la Aso-ciación del Este de Jamaica como director de Escuela Sabática, Ministerios Personales y Ser-vicios a la Comunidad. También es el presiden-te del comité que dirige el proyecto del Refugio del Buen Samaritano. Gracias, pastor Cunnin-gham, por estar con nosotros. 4º narrador [un hombre: “pastor Cun-ningham”]: Yo estaba centrado en mi ministerio hacia la comunidad cuando se compró la propie-dad donde se encuentra el Refugio del Buen Sa-maritano. Tanto la Asociación como la Unión reconocían la importancia de atender no solo las necesidades de los miembros de iglesia, sino tam-bién las de la comunidad. Este proyecto se llevó a término con la ayuda del pastor Patrick Allen, que hoy es el gobernador general de Jamaica, y que todavía sigue muy interesado en todo lo que tiene que ver con el Refugio. Cuando la Asocia-ción compró el edificio, había mucho trabajo por hacer. Yo tenía algo de experiencia en re-modelación, pero no fui solo yo quien trabajó en este proyecto, sino que fue un trabajo de equipo. La hermana Moore, responsable de las ins-cripciones en el Refugio, ha sido una parte vital del éxito de este proyecto. Comenzó recopilan-do información en la calle, tratando con la gen-te directamente, y a medida que la lista de ins-critos iba creciendo vio la necesidad de contar con un programa informatizado. Ella se encar-ga de que todo nombre, dirección, número de teléfono y dato de interés quede bien registra-do. Mucha gente no tiene una dirección; en esos casos, la hermana Moore lo indica en su registro. Cuando vienen a visitarnos, ella tam-bién registra la fecha, y así podemos hacer un seguimiento de la frecuencia con que nos visi-tan. Esto es importante, porque queremos co-nocer y entender a las personas a las que servi-mos. El objetivo es ganar almas para Cristo, no únicamente dar de comer. Si seguimos dándo-les alimentos y ropa, esperamos que más tarde o más temprano podamos alcanzar su corazón, su mente y su alma. Ofrecemos un ministerio integral a la gen-te que vive sin esperanza, que cree que está al límite y que no tiene ningún lugar a donde ir. Por eso necesitamos más recursos, como una clínica de maternidad, que los ayudará a sentir-se valorados como seres humanos. También una clínica dental, pues en nuestro país la odontología es sumamente cara. La mayoría de la gente no se puede permitir ir al dentista, así que estamos muy contentos porque pronto po-dremos ofrecer este servicio. Narrador: Gracias, pastor Cunningham. Ahora tenemos nosotros la oportunidad de co-laborar con estos proyectos de Belice y Jamaica. Por favor, sean generosos. [Ofrenda.]