El G20 ha pasado de un compromiso inicial fuerte para combatir la crisis económica global a una postura más ambigua en años recientes. Comenzó con acciones unidas para estimular la economía en 2008-2009, pero luego los países se dividieron sobre las políticas de austeridad versus estímulo en 2010-2013. Recientes cumbres del G20 han carecido de consensos sustanciales sobre cómo abordar los desafíos económicos actuales.