Este documento discute cómo el Espíritu nunca abandona al ser humano. Aunque algunas personas pueden sentirse separadas de su fuente espiritual a través de la culpa, el Espíritu permanece unido a todos. El documento también explica que la felicidad no debe buscarse en el mundo exterior sino en el interior, a través del perdón y la curación espiritual. Al enfocarse en la presencia interior de Dios, las personas pueden manifestar la paz y la abundancia en sus vidas.