El documento describe la situación de más de 200,000 niños y jóvenes en Chile que se encuentran en situación de indigencia o calle. El circo social se utiliza como una herramienta para intervenir de forma lúdica con estos grupos y promover habilidades a través de técnicas circenses. Sin embargo, no existe la infraestructura necesaria para transformar este aprendizaje en una perspectiva profesional. Se propone la creación de una Escuela Nacional de Circo que brinde los espacios requeridos para la formación profesional en artes