Este documento discute la importancia del bautismo en agua para los cristianos. Explica que el bautismo representa la muerte, entierro y resurrección de Jesucristo. También menciona que Jesús fue bautizado por Juan el Bautista a pesar de que no necesitaba purificarse de los pecados. El autor anima a aquellos que han recibido a Cristo que sean bautizados para ser salvos y nacer de nuevo por el Espíritu Santo.