El documento examina la familia desde un enfoque sistémico, analizando sus estructuras, funciones y dinámicas interpersonales. Se destacan conceptos como la jerarquía familiar, la comunicación, la cultura y la resiliencia, enfatizando la interdependencia y el papel activo de cada individuo en el sistema. Además, aborda la importancia de la adaptación al cambio y la estabilidad necesaria para mantener la identidad y funcionalidad familiar a lo largo del tiempo.