La mayoría de las rocas de la corteza terrestre se encuentran deformadas. La deformación implica un cambio de volumen y/o forma de las rocas y ocurre principalmente en los límites de placas tectónicas, dando origen a estructuras como cadenas montañosas. Existen diferentes tipos de deformación como la elástica, plástica y frágil, dependiendo de si los cambios son reversibles o permanentes. La deformación se produce como resultado de esfuerzos como la presión, compresión, tensión o cizalla.