La docente implementó una estrategia de aprendizaje vivencial llamada "Vamos juntos a la tienda" con estudiantes de primer grado. Los estudiantes llevaron recortes de productos de tienda, los pegaron en cartulinas y simularon roles de una tienda. Cada estudiante recibió un salario ficticio para "comprar" en la tienda, practicando sumas y restas. Al final, los estudiantes usarían su dinero sobrante para comprar refrigerios, evaluando su comprensión de conceptos matemáticos a través