PASQUA 2013
4º Domingo de Pascua
Yo soy el buen pastor; el
buen pastor da su vida por
las ovejas; el asalariado,
el que no es pastor dueño
de las ovejas, ve venir al
lobo y las deja, y huye, y
el lobo arrebata y
dispersa las ovejas.
Yo soy el buen pastor y
conozco a las mías, y las
mías me conocen a mí,
como el Padre me conoce y
yo conozco a mi Padre.
Juan 10, 27-30
La parábola del buen pastor, más allá de la imagen
bucólica, nos dice que entre el pastor y la oveja,
entre el sacerdote y su comunidad, ha de haber
una gran sintonía.
Saber escuchar
La escucha es
necesaria para abrir
el corazón y crecer
espiritualmente.
El pueblo de Dios ha
de saber escuchar a
los ministros
responsables de sus
comunidades.
Escuchar a Dios
Las prisas, el estrés o
la soberbia nos
incapacitan para la
escucha.
Con humildad y
confianza, desde el
silencio, podremos
descubrir lo que Dios
quiere de nosotros.
Escuchar al otro
Escuchar implica estar abierto al otro y recibir
como don precioso lo que nos comunica.
Pide sinceridad y transparencia.
También significa adherirse a la persona; no
solo prestar oído.
Muchas personas vamos a misa y
“escuchamos” atentamente. ¿Hasta qué punto
escuchar nos transforma y se convierte en
compromiso?
La escucha sin compromiso es vacía.
El pastor también ha de escuchar
Qué importante es conocer a fondo las ovejas:
sus inquietudes, sus necesidades, sus dudas, sus
dolores y alegrías… También los presbíteros han
de saber escuchar a su comunidad.
«Ellas me
escuchan y yo les
doy la vida
eterna.»
La escucha
comprometida y la
adhesión personal
nos llevan a la
plenitud; a vivir, en
la tierra, un anticipo
del cielo.
Venimos de Dios,
somos de Dios y
vamos hacia Dios.
Él nunca permitirá
que nos perdamos,
porque somos fruto
de su amor.
Estamos en sus
manos y no dejará
que nadie nos
arrebate de su lado.
Somos hijos de Dios, destinados a vivir
mecidos en los brazos amorosos de la
Trinidad.
Textos: Joaquín Iglesias Aranda.

4 domingo pascua c

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  • 2.
    Yo soy elbuen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas; el asalariado, el que no es pastor dueño de las ovejas, ve venir al lobo y las deja, y huye, y el lobo arrebata y dispersa las ovejas. Yo soy el buen pastor y conozco a las mías, y las mías me conocen a mí, como el Padre me conoce y yo conozco a mi Padre. Juan 10, 27-30
  • 3.
    La parábola delbuen pastor, más allá de la imagen bucólica, nos dice que entre el pastor y la oveja, entre el sacerdote y su comunidad, ha de haber una gran sintonía.
  • 4.
    Saber escuchar La escuchaes necesaria para abrir el corazón y crecer espiritualmente. El pueblo de Dios ha de saber escuchar a los ministros responsables de sus comunidades.
  • 5.
    Escuchar a Dios Lasprisas, el estrés o la soberbia nos incapacitan para la escucha. Con humildad y confianza, desde el silencio, podremos descubrir lo que Dios quiere de nosotros.
  • 6.
    Escuchar al otro Escucharimplica estar abierto al otro y recibir como don precioso lo que nos comunica. Pide sinceridad y transparencia. También significa adherirse a la persona; no solo prestar oído.
  • 7.
    Muchas personas vamosa misa y “escuchamos” atentamente. ¿Hasta qué punto escuchar nos transforma y se convierte en compromiso? La escucha sin compromiso es vacía.
  • 8.
    El pastor tambiénha de escuchar Qué importante es conocer a fondo las ovejas: sus inquietudes, sus necesidades, sus dudas, sus dolores y alegrías… También los presbíteros han de saber escuchar a su comunidad.
  • 9.
    «Ellas me escuchan yyo les doy la vida eterna.» La escucha comprometida y la adhesión personal nos llevan a la plenitud; a vivir, en la tierra, un anticipo del cielo.
  • 10.
    Venimos de Dios, somosde Dios y vamos hacia Dios. Él nunca permitirá que nos perdamos, porque somos fruto de su amor. Estamos en sus manos y no dejará que nadie nos arrebate de su lado.
  • 11.
    Somos hijos deDios, destinados a vivir mecidos en los brazos amorosos de la Trinidad.
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