Este documento presenta la alegoría del Buen Pastor, que se usa para describir a Jesucristo. Jesús conoce íntimamente a sus ovejas y les da la vida eterna. Para ser buenas ovejas, debemos escuchar profundamente las palabras de Jesús y seguirle perseverando en el seguimiento amoroso a Él a pesar de las dificultades, para que Jesús sea verdaderamente nuestro Pastor.