La leishmaniasis, una enfermedad tropical causada por protozoos del género Leishmania y transmitida por moscas de arena, afecta principalmente a poblaciones vulnerables en regiones cálidas y empobrecidas. Se presenta en formas tegumentaria y visceral, con diversas manifestaciones clínicas y diagnóstico principalmente parasitológico. El tratamiento incluye antimoniales pentavalentes, miltefosina y anfotericina B, mientras que la prevención se centra en medidas de protección individual y control del vector.