La era de internet ha transformado la imagen empresarial, ofreciendo oportunidades de promoción a bajo costo, pero también amenazas a través de críticas negativas en línea. El comercio electrónico enfrenta desafíos como la falta de contacto físico, problemas de seguridad y logística, así como dificultades en el manejo de reclamaciones. Sin embargo, internet también proporciona beneficios como la globalización de mercados, reducción de costes y personalización de servicios, lo que obliga a las empresas a adaptarse estratégicamente al entorno digital.