Este artículo propone un enfoque a la expresión oral como habilidad comunicativa que debe desarrollarse desde perspectivas pragmáticas y educativas. Argumenta que la expresión oral ha sido vista como una destreza cotidiana que no ha recibido suficiente atención educativa. Plantea la necesidad de abordarla didácticamente para desarrollar conciencia sobre su importancia. Usa un enfoque inductivo que parte de experiencias para construir teoría sobre este tema.