El documento presenta tres "claves" para comprender el misterio de la Navidad según el Evangelio del cuarto domingo de Adviento: 1) la clave de la pequeñez, ya que todo en la Navidad será pequeño y sencillo; 2) la clave de la fragilidad, pues Dios se hace vulnerable en la forma de un niño; y 3) la clave del servicio, como María que sirve aprisa a su pariente Isabel. Estas claves muestran un amor que se hace pequeño, frágil y servidor.