Este documento describe seis lugares bíblicos (Cades, Siquem, Hebrón, Beser, Ramot y Golan) y cómo cada uno de ellos puede servir como un refugio para aquellos que enfrentan diferentes dificultades como pecado, fatiga, abandono, debilidad, decaimiento espiritual y aflicción. Cada lugar ofrece un lugar de descanso, protección y restauración para quienes acuden a Dios en busca de ayuda.