Este documento resume el libro bíblico de Lamentaciones. Explica que se atribuye tradicionalmente a Jeremías, que describe la destrucción de Jerusalén por los caldeos en 587 a.C. a través de cinco poemas en forma de acróstico. Combina elementos sacerdotales, proféticos y de sabiduría al expresar el dolor del pueblo y reconocer que el desastre fue un juicio de Dios por el pecado, aunque Dios castiga para llamar al arrepentimiento y no abandonará su pacto.