El primer HDD apareció en 1957 con una capacidad de 5Mb y ocupaba mucho espacio. En la actualidad, los HDD tienen mayor capacidad y menor tamaño, almacenando datos de forma rápida y permanente. Se componen de platos magnéticos y cabezas lectoras/escritoras que permiten grabar y leer datos organizados en sectores y pistas. La interfaz SATA es la más común actualmente.