La evaluación inicial de los estudiantes recién llegados al centro educativo implica recopilar información sobre sus capacidades y antecedentes académicos de fuentes como el colegio anterior y tests. Esto ayuda al equipo educativo a determinar el punto de partida de cada estudiante y planear posibles adaptaciones, como apoyo en el aula o programas de refuerzo. La colaboración entre profesores, orientación, familias y administración es crucial para coordinar las medidas de atención a la diversidad de necesidades de los estudiantes.