El documento aborda las políticas y regulaciones en telecomunicaciones, centrándose en el índice de absorción específico (SAR), que mide la energía de radiofrecuencia absorbida por los usuarios de teléfonos celulares, y define conceptos como fuentes inherentemente conformes y radiaciones ionizantes y no ionizantes. Se enfatiza que ciertos operadores de telecomunicaciones no están obligados a presentar declaraciones de conformidad de emisiones radioeléctricas, aunque el ministerio podrá revisar sus límites de exposición en el futuro. Finalmente, se discute el cálculo de las distancias mínimas necesarias para evitar la exposición a niveles nocivos de radiación en relación con dispositivos de telecomunicaciones.